jueves, 28 de octubre de 2010

UN EXTRAÑO VISITANTE (Relato)

                                               “UN EXTRAÑO VISITANTE”

No estaba lejos aquel lugar, sólo un poco escondido entre la vegetación que rodeaba la Majada que un día fue albergue de pastores y caminantes que pasaban por allí.
Nuestro peregrino había decidido iniciar la marcha hacia el camino de Santiago de la manera más solitaria posible, creyó que así, acompañado sólo de sus pensamientos tendría más oportunidad de meditar, para ello eligió rutas poco transitadas, antiguas vías hoy en desuso.
Sebastián que así se llamaba el peregrino, inició su andadura ya avanzada la tarde, desde la villa de El Campo, pequeña población situada en las estribaciones de las sierras de Gata y Dios Padre y subía hacia la ruta de la Plata por un antiguo camino Vetton que cruzaba la sierra por el Puerto Viejo, el calor arreciaba en la bochornosa tarde veraniega, se acercó a una fuente que había junto al camino a pesar del herrumbre que desprendía bebió de ella, pues el agua estaba fresca, apagada la sed, Sebastián descansó sentándose sobre el techo de la vieja fuente, contemplando las pequeñas ondulaciones del entorno, desde aquel privilegiado viso, observó que en el abierto horizonte, comenzaban a formarse oscuros nubarrones, emprendió de nuevo el camino y apenas si había cruzado el rió Tralgas por el puente de la Reina y el Árrago por las pasarelas del molino del mismo nombre, comenzó a descargar sobre el lugar una fuerte tormenta, en medio del aguacero, rayos y truenos, Sebastián decidió guarecerse, recordó que no muy lejos había una majada que le serviría de cobijo. Había oído extrañas historias entorno a aquella majada, la tormenta arreciaba y sin hacer caso de habladurías decidió dirigirse a ella.
Debido a la cantidad de arbustos y maleza que había le costó un poco encontrarla, guiado por su instinto finalmente se encontró frente a ella.
Era ya al anochecer, decidió entrar sin más, sin saber con qué se podía encontrar en aquel extraño y solitario lugar. Empujó la puerta que daba paso al interior y el ruido que hacia parecía ser indicativo de algo extraño.
Acostumbrado a la soledad que en múltiples ocasiones se da en el mundo rural, no le dio ningún miedo entrar en aquel lugar. La majada era pequeña, tan sólo constaba de un habitáculo o estancia con chimenea para hacer lumbre y una troje con un camastro a modo de dormitorio con un ventanuco de escasas dimensiones, dejó el equipaje sobre el camastro y se dirigió a tratar de encender fuego, tuvo suerte al encontrar pequeños troncos de madera al lado de la chimenea, sin duda sobrantes de algún otro transeúnte que antes que él había utilizado aquel refugio, ya que afuera era imposible encontrar nada seco. Cuando la madera empezó a arder el sitio se hizo más acogedor y pudo ver mejor como era todo por dentro: las paredes estaban llenas de musgo y había pequeños insectos entre las piedras. El suelo de pizarra estaba lleno de hojas secas, papeles quemados y polvo. El techo no era muy alto y había algún que otro pequeño agujero entre las tejas. aquello parecía de lo más normal, su imaginación no llegaba a entender por qué en otro tiempo aquel sitio había sido objeto de habladurías como la que contaba la historia de un pastor que estando allí una noche se le había aparecido el mismísimo Diablo asustándolo y matando a todas sus ovejas. Dicen que el pastor huyó de allí tan lejos que no se le volvió a ver por el lugar. Aunque Sebastián no se creía mucho estos cuentos, sí le daba algo de respeto. Pensaba que si le llegaba a suceder algo parecido no dudaría en pedir socorro a la Virgen del Rosario de la cual era muy devoto. Desde pequeño su madre le había dicho que cuando se encontrara en peligro acudiera a ella, que la Virgen nunca le retiraría su protección.

Ya por la noche decidió acostarse temprano, la tormenta había amainado y quería salir temprano para iniciar su marcha. Cogió sus aperos y se acostó en el camastro, no tardó mucho en coger el sueño, afuera se oía el viento moviendo las copas de los árboles. No eran ni las dos de la mañana cuando oyó un ruido que le hizo despertarse, medio dormido miró a su alrededor pero no vio nada. “Trak, trak” sonó de nuevo, volvió a mirar pero tampoco esta vez vio nada. “Trak, trak, trak”, volvió a sonar, miró y esta vez ante su sorpresa vio unos grandes ojos brillantes que fijamente miraban a los suyos. Pasaron unos segundos de intenso silencio tras lo cual Sebastián decidió hablar: “¿Quién eres?”- Preguntó – Y en ese preciso instante los ojo desaparecieron y volvió a oírse el mismo ruido, mientras miraba creyó ver una cola peluda y negra gracias a la poca lumbre que todavía ardía en la chimenea. ¡El Diablo! – Pensó -, pero no recordaba ninguna historia en la que el Diablo tuviera el rabo peludo. Pensó que sería algún animal.

Pasó un rato largo y de repente sintió como algo peludo y suave rozaba su cara y pasaba por delante de sus narices. Esta vez si se asustó. “Trak, trak, trak” - se oía -, pero no vio nada. Ahora sí que no sabía qué pensar, si realmente era el mismo Diablo o un animal travieso, realmente se había asustado de veras. Decidió pasar el resto de la noche sentado al lado de la chimenea con la linterna encendida por si acaso aquello que le había rozado la cara volvía otra vez. No pasó mucho tiempo y volvió a, quedarse dormido pero con un sueño ligero y los oídos alertas. El sueño le duró poco, comenzaba a clarear el día y la tenue luz del alba penetraba por entre las rendijas de la vieja ventana, se vistió, recogió todas sus pertenencias y echó un poco de agua a la chimenea para apagar las últimas cenizas.

Antes de irse definitivamente de aquel lugar, pensó echar otro vistazo al habitáculo donde había pasado la noche, y ¡rayos!, ante su sorpresa se encontró un enorme mapache tranquilamente dormido en el camastro. Se echó a reír, se acordó del pastor de la historia y por la cabeza se le pasó que tal vez, tan temible diablo quizás habría sido otro mapache y tal vez, sólo tal vez, las ovejas hubieran muerto a causa de los rayos de alguna tormenta.

FIN – por Jem Sánchez

viernes, 22 de octubre de 2010

MI PUEBLO

Extremeñas, bajo este titulo, agrupa Samuel Pool Barquero un puñado de poemas que versan sobre el sentimiento extremeño, sus costumbres y quehaceres cotidianos, versos de la calle, en el sentido más llano de la palabra, escritos sobre el pueblo y la casa que lo vio nacer.

                                     El poema que hoy presentamos, Samuel lo llamó Mi Pueblo.


Fotos de J.G.N

viernes, 1 de octubre de 2010

Villa del Campo en el Interrogatorio de Tomás López

                                                                  Antecedentes

Ante los mapas antiguos, aquellos que no suelen representar más que los lugares de interés general, suele ser frecuente, al menos entre los naturales de pequeñas localidades, que nos detengamos a localizar el lugar del que procedemos, hallarlo puede significar una pequeña alegría interior si se está solo o motivo de orgullo si se está acompañado.

Todos hemos visto mapas de este estilo, en los que sin aparente motivo aparece el topónimo el Campo, (nombre por el que se conocía y se conoce a Villa del Campo).

El por qué aparece el nombre de una localidad y no la de al lado, es algo bastante más simple de lo que cabe pensar, puede depender de la habilidad en pequeños detalles que dé el informante o simplemente del lugar desde el que se ha informado.

A la hora de crear nuevos mapas, atlas, diccionarios y demás menesteres geográficos, se solía recabar información local, esto resultaba ser el método más rápido y económico, para ello se elaboraban unos cuestionarios con un determinado número de preguntas que se enviaban a las diferentes localidades, con la obligación de responder en lo que comprendiera, a la localidad, las personas encargadas de contestarlas, solían ser clérigos y funcionarios, personas que por su condición poseían mayores conocimientos o dotes explicativas, el resultado final estaba ligado a la elección de las preguntas, a los conocimientos o el interés que tuviera el encuestado en rellenar el cuestionario, no siempre se cumplía el precepto, en algunos casos lo párrocos temerosos de que los datos cayeran en manos de recaudadores de impuestos que ahogaran más la maltrecha economía de los pueblos, ocultaban datos, no los mandaban o los retenían dando lugar a circulares intimidatorias si no se cumplía el requisito, el material recabado solía ser utilizado para otros menesteres, algunos autores tuvieron acceso a los contenidos y los utilizaron para sus publicaciones, a estos cuestionarios se les conoce como Interrogatorios, el primero o uno de los primeros se denominó Relaciones Topográficas de los pueblos de España o Relaciones Topográficas de Felipe II, por ser este monarca quien las promovió allá por 1574-75, curiosamente la prueba piloto se realizó en el obispado de Coria, siendo secretario del obispo Gonzalo de Valdivieso, y muy a pasar nuestro la Villa del Campo, no se encontraba entre los elegidos.
Dichos cuestionarios se prodigaron con suma frecuencia, algunos de los cuales pasaron desapercibidos, mientras otros dejaron una profunda huella, entre los destacados se encuentran el de la Real Audiencia de Extremadura y el de Madoz, desconocemos quién fue el informante o los informantes de Madoz, en cualquier caso las respuestas fueron amplias y bien contestadas, aunque con ciertos errores, tal vez achacables a la imprenta, por el contrario conocemos a los de la Real Audiencia, y en destacado lugar a Josef de Sotomayor dando un auténtico recital de modos y conocimientos.
Un par de años más tarde de contestar a la Real Audiencia nos encontramos con el soberbio Sotomayor, ante un nuevo interrogatorio, esta vez formulado por Tomás López.
Tomás López era en aquella época de 1793 el Geógrafo de los dominios de Carlos IV y mediante un interrogatorio de 15 preguntas, se dirige en esta ocasión a las diócesis, confirmando los métodos anteriormente expuestos.

                                                  Carta de presentación
                  El cuestionario o interrogatorio de Tomás López se acompañaba de la siguiente carta:


“Muy señor mío: Hallándome ejecutando un mapa y descripción de esa Diócesis, y deseando publicarle con el acierto posible, me pareció indispensable suplicar á V. se sirva responder á los puntos que le comprenda del interrogatorio adjunto.
Es muy propio en todas las clases de personas concurrir con estos auxilios á la ilustración pública, y mucho más en los graduados por su saber y circunstancias como V. y como otros le ejecutaron en otros Obispados.
Por este medio discurro desterrar de los mapas extranjeros de las descripciones geográficas de España, muchos errores que nos postran: unos cautelosamente, otros ocultando nuestras producciones y ventajas, para mantenernos en la ignorancia, con aprovechamiento suyo y por un fin de cosas que V. sabe y no es asunto de esta carta.
Si V. lo permite, daré cuenta de su nombre y circunstancias en el protocolo de la obra, como concurrente en su mediación y trabajo, sin olvidar todos los sujetos que ayudan á V. en el encargo. Se servirá V. poner la cubierta al Geógrafo de los dominios de Su Majestad que firma abajo.


Dios guarde la vida de usted muchos años. Madrid........ B. L. M. de V. su más atento servidor”.

                                                   El Cuestionario
1. Si es Lugar, Villa o Ciudad, á que Vicaria pertenece, si es Realengo de Señorío o mixto, y el número de vecinos.
2. Si es cabeza de Vicaría o Partido, Parroquia, Anexo, y de qué Parroquia, si tiene Convento, decir de qué Orden y Sexo, como también si dentro de la población o extramuros hay algún Santuario o Imagen célebre, declarar su nombre y distancia; así mismo el nombre antiguo y moderno del Pueblo, la advocación de la Parroquia y el Padrón del Pueblo.
3.Se pondrá cuantas leguas dista de la principal o Metrópoli, cuánto de la Cabeza de Vicaria, cuánto de la Cabeza del Partido y cuántos cuartos de leguas de los Lugares confinantes, expresando en este último particular los que están al Norte, al Mediodía, Levante o Poniente, respecto del Lugar que responde y cuántas leguas ocupa su jurisdicción.
4. Dirá si está á orilla de algún rió, arroyo o laguna, si á la derecha o á la izquierda de él, bajando agua abajo; dónde nacen esas aguas, en dónde y con quién se juntan y cómo se llaman. Si tienen puentes de piedra, de madera o barcas con sus nombres y por que Lugares pasan.
5. Expresarán los nombres de las Sierras, dónde empiezan á subir, dónde a bajar, con un juicio razonable del tiempo para pasarlas, o de su Magnitud; declarando los nombres de los puertos y en dónde se ligan o pierden o conservan sus nombres estas cordilleras con otras.
6. Qué bosques, montes y florestas tiene el lugar, de qué matas poblado, cómo se llaman, a qué aire caen y cuánto se extiende.
7. Cuando y por quién se fundó el Lugar, qué armas tiene y con qué motivo, los sucesos notables de su historia, hombres ilustres que ha tenido y los edificios o castillos memorables que aun conserva.
8. Cuáles son los frutos más singulares de su terreno, los que carecen, cuál la cantidad que asciende cada año.
9. Manufacturas fábricas que tiene, de qué especies y por quién establecidas; qué cantidades establecen cada año, qué artífices sobresalientes en ellas; qué inventos, instrumentos o maquinas ha encontrado la industria para facilitar los trabajos.
10.Cuáles son las ferias y mercados y los días en que se celebran; qué géneros se comercian, extraen y reciben en cambio, de dónde y para dónde, sus pesos y medidas, compañías y casas de cambio.
11. Si tienen estudios generales ó particulares, sus fundaciones, método y tiempo en que se abren; qué facultades enseñan y cuáles con más adelantamiento, y los que en ellas se han distinguido.
12. Cuál es su Gobierno político y económico; si tiene privilegios y si erigió a favor de la enseñanza pública algún Seminario, Colegio, Hospital, Casa de Recolección y Piedad.
13. Las enfermedades que comúnmente se padecen, y cómo se curan; número de muertos y nacidos, para poder hacer juicio de la salubridad del Pueblo.
14. Si tiene aguas minerales, medicinales o de algún beneficio para las fábricas, salinas de piedra o agua, canteras, piedras preciosas, minas, de qué metales, árboles y yerbas extraordinarios.
15. Si hay alguna inscripción sepulcral u otras en cualquier idioma que sea.
16. Finalmente todo cuanto pueda conducir á ilustrar el Pueblo, aunque no este prevenido en este interrogatorio.


NOTA: Procuren los señores (espacio en blanco) formar unas especies de mapas o planos de sus respectivos territorios, de dos o tres leguas en contorno de su Pueblo, donde pondrán las Ciudades, Villas, Lugares, Aldeas, Granjas, Caseríos, Ermitas, Ventas, Molinos, Despoblados, Ríos, Arroyos, Sierras, Montes, Bosques, Caminos, etc., aunque no esté hecho como de mano de un profesor, nos contentamos con solo una idea o borrón del terreno por que lo arreglaremos dándolo la ultima mano. Nos consta que muchos son aficionados á geografía y cada uno de estos puede demostrar muy bien lo que hay al contorno de sus pueblos.

                                                                         El Mapa

Como puede apreciarse en la nota final se pedía a los informantes que formasen unos mapas o planos manuales, aun no siendo diestros en la materia, por fortuna disponemos del mapa zonal elaborado pro el Preceptor de Gramática y de primeras letras, a pesar de los errores que abundan, sobre todo en la margen inferior derecha, donde sitúa a Santibáñez el bajo totalmente fuera de lugar, en las corrientes de agua lleva al arroyo Zarzoso lejisimo del Pozuelo, uniendolo con Pedroso, cuando es sobradamente conocido que desemboca en el Árrago, (hoy pantano de Borbollón) mantiene una gran coherencia en los caminos, verificando la existencia de gran parte de los ya mencionados en el blog y colocando al Campo como eje principal o distribuidor de los que se dirigen a las diferentes zonas serranas, dándole la importancia que en sí tenían, de entre ello podemos contemplar el de Coria, Moraleja, Torre de don Miguel, Hernán Pérez, Villanueva sin pasar por el Pozuelo, y de manera un tanto especial el de Santibáñez Montehermoso pasando por el Campo, analizando el trazado y considerando que por la amplitud del mapa debió ser recopilado por varios informantes, conocedores cada uno de ellos de una parte concreta, no es de descartable que existiera una conexión entre la Dalmacia y la Vía de la Plata mediante este camino que pasaba entre las dos lagunas y en el cruce se adentraba en el término de Pozuelo rumbo a Montehermoso.



El mapa es fiel reflejo de los errores que se aprecian en algunos ya terminados y del por qué se cometieron, detalles como el dibujito de la Iglesia del Campo (incluso coloca un ciprés junto a ella, 100 años antes de que fueran plantados) y la confluencia en el de los caminos, pueden influir en el ejecutor de la obra, dando lugar al topónimo, el trabajo final que con informantes como Juan (Preceptor de Gramática) elaboro Tomás López lógicamente deja mucho que desear, observando el mapa, el Pedroso y el Zarzoso se vuelven a juntar, mucho más arriba de Villanueva, Villa del Campo y Pozuelo están lejos y separados por una montañita, por encima del Campo aparece el Sitio del Fresno Santa Cruz la sitúa a la izquierda de Villanueva, Marchagaz en los sierros de Coria y un sin fin de cosas, en realidad no difiere mucho de uno realizado por el mismo autor una década antes.
Aun con todos los errores y deficiencias habidas y por haber, el mapa elaborado por el Preceptor de Gramática es una pieza digna de enmarcar y colgarla en un punto bien visible, de hecho el original en blanco y negro, tal y como lo dibujo  su autor, se encuentra custodiado en la Biblioteca Nacional.



Aun con todos los errores y deficiencias habidas y por haber, el mapa elaborado por el Preceptor de Gramática es una pieza digna de enmarcar y colgarla en un punto bien visible, de hecho el original en blanco y negro, tal y como lo dibujo  su autor, se encuentra custodiado en la Biblioteca Nacional.





Antes de responder al Interrogatorio Sotomayor se lamenta ante Tomás López de no haber profesado materias Geográficas para contestarle con el debido acierto, pasando a informar lo que concierne al Priorato de su cargo.

Al tratarse de un Interrogatorio sobre el Priorato y su entorno algunas de las preguntas no tienen relación con Villa del Campo, razón por la cual no serán mencionadas.

                                                                   Las Respuestas

En la primera pregunta el Prior Sotomayor, tal y como se le había indicado, toma como referencia Santibáñez, cabeza de Priorato que tiene por anexo a la Villa del Campo, donde tiene su residencia por ser de 400 vecinos y el terreno más cómodo, (Santibáñez tenia 70 vecinos).

La segunda respuesta se corresponde con la tercera pregunta y la tercera con la cuarta, en ella detalla el nacimiento del río Árrago por su proximidad con Santibáñez y describe su desembocadura en el río Alagón, cerca de Alcántara, indicando que en dicho río no hay puentes ni barcas, (los puentes son una vieja reivindicación del Prior que por su condición ha de desplazarse con frecuencia, bien a Santibáñez o a Alcántara, en ambos casos ha de cruzar el Árrago, si añadimos que el Campo estaba encuadrado en el partido de Alcántara, justifica sobradamente la existencia de un camino denominado de Moraleja a Villa del Campo, camino que continuaba por la Zarza y Piedras Albas hasta Alcántara) tan solo se ven los vestigios de un puente de antigua construcción donde llaman los Molinos de la Reina, (se refiere a un viejo puente frente a los molinos, no al puente de la Reina sobre el río Tralgas).

En la séptima respuesta da una amplísima definición del Castillo de Santibáñez, sin responder al cien por cien la pregunta, dejando para el final un breve pero tajante comentario sobre lo concerniente de la pregunta con el Campo.

En la novena, refiriéndose a la Villa de su residencia, es decir la Villa del Campo, indica que algunos de sus habitantes se dedican a la manunfasturación y fabrica de paños ordinarios y bayetas, a cuya industria se ha visto obligado por el poco fruto de sus labores.

En la decimocuarta cita minas, de hierro (aún hoy perdura el nombre de herrerías) y fuentes que por su gusto y olor denotan ser de distintos minerales y los habitantes las usan para medicinarse de ciertas dolencias con que experimentan alivio (aunque sin mencionarla, puede verse claramente que entre las fuentes está la Jerrumbrosa).

La décimo quinta y última es prácticamente alusiva a Villa del Campo, dada la importancia se transcribe integra y textualmente.

Hay en esta Villa del Campo una inscripción sepulcral en la pared del Evangelio de muy buena construcción, sobre la cual está una urna de piedra introducida en el intermedio de un arco piramidal, en ella se hallan depositados los huesos de un cadáver, conducidos desde la ciudad de Sevilla, en donde falleció el sujeto que mandó se depositaran en esta parroquia, nombrada de San Bartolomé, (al decir nombrada de San Bartolomé, no se sabe muy bien qué quiere decir, tan sólo tres años atrás en el Interrogatorio de la Real Audiencia se declaraba que la Iglesia estaba dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, lamentablemente la página manuscrita en que aparece esta definición se ha perdido el rastro de ella y lo que se posee es una página mecanografiada, por fortuna se había mecanografiado integro el documento y tal vez sea un lapsus de quien la mecanografió, a simple vista parecen excesivos los nombres de la Iglesia, ya que popularmente se la conocía como Santa Maria la Antigua.) mandando también que en la misma urna y unidos con los suyos se depositasen los del Prior que en aquel tiempo residía en esta Villa, este sujeto dejó en su última voluntad una Capellanía fundada en esta Villa y otras donaciones, mandas y legado que constan de su testamento y codicilo, todo lo cual se cumplió con el remanente de sus bienes que eran muchos y adquiridos en América y reino del Perú, aunque su origen fue de esta Villa. La inscripción dice así.

Aquí están los huesos de Fray Gonzalo de Valdivieso prior de esta Santa Iglesia y de Pedro de Campos natural de esta Villa y fundador de este entierro y obras pías del año de 1593.

Tiene este sepulcro en la superficie del arco un escudo sólido sin morrión ni otro atributo, con cuatro cuarteles de esta forma: en los dos más altos un castillo a la izquierda y a la derecha un faja y los dos de abajo de igual demostración, aunque opuestas una a la otra, los castillos están adornados con 8 cruces de Alcántara cada uno y la fajas con esta en el medio.

Las armas de la Villa de Santibáñez son las cruces de San Juan y de esta de el Campo una Águila Imperial y parte de la de Nuestro Católico Monarca.

                                                                  El Escudo
“Un Águila Imperial y parte de las de Nuestro Católico Monarca” No por breve deja de ser tajante la descripción del fraile sobre el escudo del Campo, esta declaración es medio siglo anterior a la de Madoz, ya no es solo Madoz quien lo dice, Sotomayor describe la escritura de las piedras como se le había pedido y eso es ni más ni menos lo que se ve en la piedra, un Águila Imperial y parte de las armas del Católico Monarca.

Cada día surgen nuevos datos y todos en la misma dirección, quien sabe si debajo de esas capas de cemento haya oculto algún que otro misterio, piedras como esa no suelen empotrarse directamente en mampostería si no en marcos más adecuados, contorneadas de otras piedras como la que sobresale por encima del escudo, (utilizado últimamente como rotulo) que puede formar parte de el, bien como conjunto o como antigua inscripción.





El escudo sigue ahí perenne, con su bicéfala Águila Imperial, coronada en sus reales cabezas, y estas coronadas por una común que descansa sobre ellas, con un lema concordante al estilo y gusto de la época del Monarca que lo presta.

Nunca está de más conocer nuestra propia historia, los datos que hoy nos pueden parecer irrelevantes, en otro momento pueden ser de vital importancia.
El pueblo que no conoce su historia, está condenado a padecerla.

Gracias a P.V.M.C. por su colaboracion en los  mapas y a quienes facilitaron los documentos, sin ellos no hubiera sido posible este trabajo. E. Moreno.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Nueva Entrada

La Entrada del Partido Casados contra Solteros, del día 20 de Agosto, se encuentra Cuatro entradas más atras, tras la de los papeles de Simancas.

viernes, 10 de septiembre de 2010

El Puente de la Reina Ampliado, añadida la segunda y tercera parte y más fotos

                                        Reencuentro en la Reina

SÓLO LO VI UNA VEZ Y DESDE NIÑO YA SOÑABA CON ÉL.
Hoy, por fin volví a su lado y fascinado, se realizaron mis sueños. Para él no pasó el tiempo.
-Te fuiste ayer y has vuelto hoy, ya ves qué corta ha sido la espera.
- Me dijo a lo Fray Luís de León.
- Aquí sigo formando parte de esos largos y frecuentados caminos de antaño. Sé que a ti y a los que tú y yo sabemos os gusta llamarnos CAMINOS DE LA VIDA, AUTOPISTAS DEL PASADO y dices bien, si yo te contara….
-Pues ardo en deseos de escuchar tus historias.
-Le contesté, entre anhelante y nervioso.
- Él, todo enfático e importante prosiguió.
- Por mí han pasado reyes y reinas, príncipes y princesas,
Obispos y cardenales. Pueblos, pueblos y pueblos.. Unos hacia la Dalmacia, otros a Puerto Viejo, otros para la Guinea y todos hacia un mismo destino: CASTILLA Y LEÓN.
- Mientras, embelesado le escuchaba, intenté hacerle unas fotos, pero, ni el pulso ni la situación eran los adecuados. Abandoné la idea y me abandoné a sus… no eran palabras, hay otras formas de comunicación, no sé si más perfectas, pero sí más intensas y más vivas. Ahora entiendo eso de “Sobran las palabras” o “No se puede explicar con palabras” o” No hay palabras”.
- Secretos, guardo muchos; tesoros, algunos. Estas tierras están cargadas de unos y otros, incluso de mucho antes de aparecer yo por estos lares.
- Y forzado por la curiosidad empedernida voy y le suelto.
- ¿Será a mí a quien se los cuentes?
- Con gesto Impávido, emite Impertérrito, un granítico y frío.
- Yo vine aquí para unir caminos y guardar la historia, no para contarla, para eso estás tú y los otros, de sobra sabes que ciertas cosas no se cuentan; se buscan, se investigan, se estudian. Hazlo así y entonces estaré a tu lado y te abriré mi pozo de sabiduría.
- Aunque no mucho, algo he hecho de eso.
- Le dije dubitativo.
- ¡Necio de mí! Se lo puse en bandeja Y me respondió cargado de mordaz ironía..
- Por eso, aunque no mucho, algo sabes.
Mas queda mucho por saber. Seguro que cuando el tiempo y las circunstancias lo favorezcan, otros terminarán
Lo que algunos habéis comenzado.
Yo llevo esperando paciente más de cinco siglos, no me importa esperar otros tantos, siempre y cuando las alimañas expoliadoras no acaben conmigo. Ya ves que me faltan algunos sillares en la pared de seguridad. No es que me los tirara Tío Crisanto cuando se cayó de mí para abajo ¡Qué va! Es que me los robaron esos desalmados expoliadores.
Y si lo siento es por ti y todos los que lo intentáis con el único medio de vuestro entusiasmo.
- Viéndome inseguro, rendido y cabizbajo, hace que me lleguen halos de quietud y calma y como si fuésemos amigos de toda la vida, así me lo hace sentir, volvemos a encontrarnos a gusto y cambia el tercio a lo más próximo.
-Aún me llegan vivas las imágenes de vuestros abuelos y padres, subiendo mi cuesta o bajando mi pendiente, todos fatigados con sus carros cargados de trigo, fustigando con mil palabrotas la yunta de los somnolientos bueyes o poderosos percherones que por fin, llegan a moler al molino de Tío Crisanto.
- Ahora es él quien se pone melancólico.
- Pero hoy lo que impera por aquí es la soledad más inmensa, la más honda nostalgia y el más profundo de los silencios.
Sois los últimos que me tenéis en el recuerdo, generaciones posteriores nada saben de mí, aunque de nada les culpo.
- Claro que saben de ti, yo les escucho muchas veces hablar del Puente de la Reina.
- Le digo en tono amigable, a lo que él me responde ya entre bromas y veras.
- ¡No seas ignorante! Sólo pronuncian mi nombre, pero no se refieren a mí, sino, al puente que está allí arriba, en la antigua carretera del Carrascal, justo donde el camino de siempre enfila para Hernán Pérez y que casi se ve desde lo alto de mí y que, como bien sabes, ni es el puente de la Reina ni está en Ella.
-Algo enfadado lo intuyo, aunque alardee de impasibilidad y otras insensibilidades ante nuestros sentimientos o facultades.

Las vacas de la Reina perturbaron nuestra idílica estancia y ya despiertos regresamos, dejando, como manda la ley del campo, las porteras tal como nos las encontramos, esta vez, todas cerradas, así que las abrimos lo justo para salir y todas las volvimos a cerrar.

Minera




                                   EL PUENTE DE LA REINA (Parte 1ª)

Muchas son las veces que hemos oído hablar del Puente de la Reina, aunque tan solemne definición, tal vez tan solo esté presente en la nomenclatura local y popular.
El Puente se halla sobre el río Tralgas, en la divisoria del término de Santibáñez el Alto con Villa del Campo, río de escaso caudal para un puente tan excepcional.
Su estructura granítica (cantería) la componen dos majestuosos tramos muy abiertos, con sendos arcos de medio punto, que descansan sobre un vistoso pilar central y sobre robustos contrafuertes en los laterales, sus arcos de considerable altura, sobrepasan el nivel de la vega por el que transcurre el cauce, formando un conjunto de singular belleza.

Entre las numerosas características del fabuloso puente, además de su robustez y bella ejecución, sorprende que se halle, alejado de las vías de comunicación y sin acceso publico, (razón por la cual sabemos de su existencia, aunque no todos tuvimos ocasión de verlo) en una zona en la que solo era necesario salvar la corriente cuando la había y a tan solo 700 m. de la desembocadura del mencionado río en el Árrago del que es afluente.
Visto así, no resulta fácil entender que hace en medio de la nada un puente de semejante magnitud, su misterio se amplia aun más si consideramos que el Árrago, río de mayor caudal, carecía de puentes en la zona hasta mediados del siglo pasado y había que vadearlo, bien por el vado viejo, kilómetro y medio río arriba, o por el de Palacio a menos de 3 Km. río abajo.
Quizás su antiguo nombre Puente de los Molinos de la Reina, lo defina mejor y ayude a desvelar su pétreo misterio.
Ni que decir tiene que se encuentra en desuso, (ningún camino conduce a el) y totalmente desprotegido, abandonado, dejado de la mano de Dios, y tal vez las autoridades a las que compete dicha construcción ni tan siquiera tengan conocimiento de su existencia y valía, y de tenerla, como esto, aunque muy bien colocadas, solo son unas cuantas piedras, que no dan votos ni proporcionan paginas en los diarios, no les importara nada que se deteriore o se venga abajo, probablemente tenga más valor cuando esto ocurra, cuando sus bóvedas estén caídas en el suelo y ya no tenga remedio.

Frente a ellos habrá gente que se vea gratamente sorprendida, ante semejante obra de arte, pues aunque no lo parezca, este es el viejo puente sobre el Tralgas que está en la Reina.

Por su bella ejecución y su pasado, el Puente de la Reina merece una catalogación (le sobran meritos para entrar en varias de las clasificaciones de la Ley 2/1999 29 de Marzo, de Patrimonio Histórico y Cultural de Extremadura) y ser incluido en alguna de las cercanas rutas, o bien la creación de una nueva pasando por tan bello y singular paraje.


                              Puente de la Reina 2ª Parte

                                           CUANDO HABLAN LAS PIEDRAS

¿Desde cuándo está ahí el puente?
¿Qué función tenía?
¿Por qué esa ubicación?


Preguntas como estas, se habrán repetido millares de veces, entre quienes han pasado junto al vistoso puente.
Tratar de datar el puente, sin los oportunos conocimientos, podría llevarnos a grandes errores, la fecha de su construcción sin duda sería muy relevante, aunque no lo más importante, en el fondo daría igual que los molinos estuvieran antes que el puente y que este se construyera para facilitar el , paso de carretas tiradas por bueyes o bien que se crearan los molinos aprovechando que ya estaba el puente, en cualquier caso, antes que los molinos y el puente estaba Trasgas, y antes que Trasgas los Vettones, lo verdaderamente importante es que el puente está patente, desafiando al tiempo que le ha dado la espalda.

Se mire como se mire, desde lo alto de la Almenara o desde lo más hondo del valle, la manifiesta soledad del puente se hace palpable, sin ojos que lo contemplen, sin caminos que lo crucen, sin nadie que por su grupa pase…… Sin calor de nadie y sin consuelo, que diría Miguel Hernández, bastarían para sumirlo en la más profunda elegía que pudo perpetrar el hombre, lejos de ello, sigue perenne, dando fiel testimonio y desde la sonora soledad de sus centenarias piedras pregona incesante, dejando impregnado el aire de respuestas a preguntas que nadie le hace.

- ¡Estoy aquí, desde los tiempos en que de manera constante fue necesario cruzar el río! ¡Fui puerta abierta y llave de paso! ¡La tierra que me circunda, antaño fue un prodigioso escenario!

Durante décadas vivimos ajenos al puente, sus continuos mensajes resultaron imperceptibles a nuestros oídos, no supimos ver lo escrito en su bella factura, ni entendimos que él es la viva huella que nos queda del pasado, su presencia denota el esplendor que tuvo su entorno, nadie construye un puente sobre una vereda por la que no pasa nadie.

Y vista su magnitud a nadie debe extrañar que los míticos caminos como el de la Reina y el de Caparra a Ciudad Rodrigo, (pasando por Laconimurgo) tan nombrados como desconocidos, pasaran por este puente, dejando atrás el termino del Campo, o tal vez ya existieran los caminos y el uso masivo hizo necesario cruzar el río en todo tiempo, dando origen al puente.

La ubicación del puente sobre el Tralgas y no sobre el Árrago que a simple vista parece más lógico, se debe a méritos propios, aun siendo el Árrago más caudaloso, no en vano el vetusto poblado medieval asentado, en la confluencia de ambos ríos, sobre el Vettón Laconimurgo, tomó el nombre de Trasgas, (antiguo nombre del río) en detrimento del Árrago.

Trasgas fue un destacado núcleo urbano mencionado como aldea en la bula de Lucio III, año 1185, con Iglesia y hospital propios, algo inusual para la fecha, años más tarde se despobló y (aunque sólo sea de manera testimonial) además de las lapidas mortuorias, con sus milenarias piedras, río arriba se fundó Aldeanueva, (hoy Villanueva de la Sierra) Aldeanueva fue cámara Obispal, tierra de la Iglesia, razón por la cual Trasgas puede que también lo fuera, como ya se ha mencionado en la Aldea de Trasgas y el Triángulo del Campo, aún hoy puede contemplarse en su entorno la denominación de tierras de la Iglesia.

Despoblado Trasgas, tomaron fuerza los molinos, importantísimas aceñas denominadas como de la Reina, a moler a la Reina se acudía desde todos los ángulos posibles, los molinos llegaron hasta la década de los 60 del pasado siglo, con tío Crisanto como último molinero, y puede que el bueno de tío Crisanto al caer con carro incluido puente abajo, escribiera muy a su pesar el penúltimo episodio de tan majestuoso puente, el último desgraciadamente puede ser el derrumbe.

Fuere como fuere, el puente es bandera, pendón y estandarte de lo que fue su entorno que incluía nuestro término, y nosotros somos fruto de la evolución del entorno del puente y de los caminos que lo cruzaron, razón por la cual deberíamos considerarlo como propio.

             La alegría del Desconsuelo  Parte 3ª


               Álbum del puente de la Reina



La alegría y satisfacción, que produce el encontrar esta oculta obra de arte, se convierte en desconsuelo al tomar conciencia del peligro que se cierne sobre el puente.

¿Hasta cuando podrán aguantar las centenarias piedras? ¿A que jugamos, a que se caiga y repartirnos las piedras, o ha que cada cual en lo que pueda salga en su defensa?
El Puente nos está esperando.

E. Moreno

Fotos, Minera y J.L.L.Tato, J y A.G.N  Gracias a todos

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Un Cuento de mi Pueblo

                                                   EN EL DÍA DE EXTREMADURA
                                          UN CUENTO PA MI PUEBLO

                                                                               Introducción

La fabula relatada tras esta introducción, se enmarca en la acepción de “ficción artificiosa con que se disimula una verdad.”
Verdad que todos conocemos y por conocerla la ignoramos.
Abarca un largísimo periodo de nuestro entorno, y por ella desfilan los grandes acontecimientos que forjaron nuestro pueblo, que nos han ido marcando y lo seguirán haciendo.
Mientras su fabulosa raíz siga ahondándose en nuestro suelo, su corazón seguirá latiendo y perdurara en el tiempo.
                                                                         Cuento
Una vez oí a unos pastores, contar un cuento sobre una especie de árboles que hoy día han caído en el olvido, en aquella época los cuentos eran una importantísima fuente de comunicación corrían de boca en boca transmitiéndose de generación en generación.
Hace ya muchos, muchos años, había unos pastores que mansamente apacentaban sus rebaños en un amplio y basto territorio, llegaron a él desde muy lejos, buscando nuevos pastos para sus rebaños, se cobijaban con sus ganados bajo fabulosos árboles llamados Zachocas, de amplio y abundante ramaje, que para tal efecto habían sido plantados, durante siglos, permanecieron en el enclave, pues se adaptaba a sus necesidades como el anillo al dedo, hasta que una despiadada y mortífera fiebre fue terminando con ellos dejándolos casi aniquilados.
Fue pasando el tiempo y con él, iban y venia nuevos rebaños, sin establecerse en el lugar de manera permanente.
Un día, llegaron a él nuevos pastores, ocupando aquel espacio que en heredad les habían otorgado, ocuparon los antiguos Zachocas que estaban en buen estado, los rebaños crecieron y fue necesario crear nuevos cobijos para ellos y su ganado, plantaron más ejemplares de tan singular arbolado, que crecieron sanos y fuertes prestando servicio una vez desarrollados.
Entre ellos había uno, el último de los sembrados en aquel gran campo, que no prosperó al ritmo deseado, por su ubicación les caía un tanto alejado, se encontraba en el último de los confines que el Consejo Regente les había dado, motivo por el cual le habían prestado menor cuidado, el lugar elegido no era el más idóneo para plantar aquella especie de árbol, ya existían en su entorno otros y corría el riesgo de ahogarse entre los ya consolidados, el suelo no acompañaba ni daba los mejores pastos, pero el lugar era diferente, había en él algo carente en el resto de sus resguardos, aunque era evidente que mientras los demás se habían desarrollado él malamente prestaba servicio y apenas si se posaban en él pájaros de mal agüero, el Consejo decidió prestarle mayor atención y abonarlo, fue pasando el tiempo bajo mimos y cuidados, el árbol fue creciendo y poco a poco se fue enraizando.

Un buen día, fue elegido por una enorme Águila Imperial, para asentar en él sus Reales posaderas, sus tiernas ramas se tambalearon ante tan Imperial fuerza, lejos de troncharse resistió el envite y sus ramas se cimbraron con elegancia y firmeza. El Águila resplandecía en sus ramas con la amplia y variada corte de aves de exuberante plumaje que la acompañaban, cuando desde sus ramas, la Imperial Águila reemprendió el vuelo, aquel árbol superaba su prueba de fuego, no fue en vano el esfuerzo en él realizado, en apenas tres lustros de intensos cuidados y firmes progresos, había alcanzado la mayoría de edad, ahora estaba preparado y maduro para resguardecer y dar cobijo, para prestar servicio a quienes le habían mimado.

Cuentan las modernas crónicas, que después de tantísimo tiempo, aquel árbol sigue y sigue creciendo dando cobijo y amparo a quienes se acercan a el, o pasan a su lado.
E. Moreno.

Para facilitar un poco más la lectura del cuento y que resulte más fácil descifrarlo, se incluye el comentario de un anónimo que ha dado en el clavo.
Comentario de un anonimo

Emilio: Entre tus aclaraciones en la introducción y el triple significado que parace, tiene tu palabra ZACHOCAS, creo que puedo entender tu cuento, que no es un cuento sin más sino una alegoría sobre Villa del Campo.
Nos sitúas en la ribera izquierda del Árrago desde la junta de los ríos a la Raíz y la ermita. donde Vettones, Arragones y romanos sembraron sus ZACHOCAS: ZAhurdones, CHOzos y CAStros. Lo bárbaros, epidémca fiebre acabó con todo por allí, posteriormente, moros y cristianos alternativamente se iban convirtiendo en vencedores y vencido y viceversa. Nuevos pastores llegan a estas tierras, La orden de Alcántara que comienza a asentar los pueblos de la sierra y aledaños, siendo Villa del Campo tal vez el último y el más alejado de los anteriores, teniendo por vecino demasiado cercano a un pueblo ya consolidado como Pozuelo, quizás ya de otra encomienda puede que rival, por lo que difícil hubo de ser su desarrollo.
Y surge la eterna pregunta:¿POR QUÉ FUE UBICADO VILLA DEL CAMPO DONDE ESTAMOS EN VEZ DE ALLÍ ABAJO DONDE EL AGUA Y LAS COMUNICACIONES ERAN MÁS FAVORABLES? Puede que la respuesta sea harto sorprendente.
Todo comienza a cambiar con la llegada y estancia de la Princesa Mª Manuela de Portugal, Águila Imperial de altos vuelos, el Emperador Carlos I que le da el título de Villa y lo hace independiente de Santibáñez, sin olvidar a Frey Gonzalo de Valdivieso, posible mano secreta ejecutora de tan relevantes actos.
El resto es fácil añadirlo.

Sólo me queda felicitarte por esta entrañable alegoría.

9 de septiembre de 2010 17:52

Evidentemente se trata de Villa del Campo y las Zachocas, son mezcla de Zahúrdas, Chozos y Castros, son los poblados Vettones y posteriores, el epicentro está en la junta de los ríos, pero en cuanto a riberas se ha quedado corto nuestro amigo anónimo, ya que al comienzo la fabula abarca un territorio más amplio, casi todo el valle del Alagón y la margen derecha del Árrago, la fiebre son los Bárbaros que lo arrasan casi todo, cristianos y moros suben y bajan sin establecerse mucho tiempo, los nuevos pastores son los Alcantarinos, aquí el espacio se reduce y es la Zachoca de Villa del Campo el ultimo confín, todos sabemos que entre árbol y árbol hay que dejar un espacio para que las raíces de uno no se coman al otro, y el pozuelo ya estaba allí, nuestro amigo invierte el orden cronológico, ya que es el Emperador Carlos I quien decide cuidarlo, haciéndolo villa, y tres lustros más tarde ya esta preparado y recibe a la Princesa, el resto no es necesario contarlo.

Sobre la gran pregunta, seguro que tiene respuesta, pero habrá que esperar a que llegue su debido tiempo.

martes, 24 de agosto de 2010

LA FERIA DEL CAMPO

El derecho a tener feria era uno de los privilegios más anhelados por los pueblos, a ellas acudían una gran confluencia de mercaderes que acercaban al pueblo la posibilidad de adquirir los productos necesarios sin la necesidad de desplazarse, evitando el riesgo y la incomodidad que suponía en los primitivos tiempos, además era un gran medio para dar salida de manera más fácil a los producidos locales, (en nuestro caso paños y bayetas) con el tiempo se sumo a la actividad mercantil la venta de ganado, la que nos ocupa, llego a ser muy importante, por la gran cantidad de transacciones de ganado que en ella se realizaban, siempre fue conocida como la Feria del Campo, bajo cuyo reclamo acudían a ella gentes desde puntos bien alejados. Vamos a la Feria del Campo, solían decir cuando eran preguntados.

La palabra Feria procede del latín y significa Fiesta, Solemnidad, y este carácter festivo no se hizo esperar, la Iglesia siempre atenta nos acerco al valeroso San Bertol, convirtiéndolo en nuestro Santo Patrón.

Es por eso que desde ese carácter festivo de la feria, desde la alegría y el gozo, que siempre suscitó esta fecha, marcada en el sentir, tanto individual como colectivo de los Campusos, gritemos todos a una ¡Viva San Bertol!
Foto J.G.N.

lunes, 23 de agosto de 2010

Los Papeles de Simancas

Entre los escasísimos papeles o documentos con que cuenta el Ayuntamiento de Villa del Campo sobre su historia y pasado, se encuentran unos denominados como los papeles de Simancas, por proceder del archivo allí establecido. (Tales documentos son bien conocidos, por hallarse su contenido en la web oficial de la localidad).

Desgraciadamente no están entre ellos los más importantes, aunque todos pueden tener su importancia, máxime cuando no hay otra cosa, tan solo son actas o informes que otorgan cumplidos poderes a procuradores y vecinos para que en nombre del Concejo soliciten al Rey y a los Oidores de sus Reales Consejos, la mudanza de la Villa del Campo de la jurisdicción de la Alcaldía Mayor de Gata y pasarla a la de la Villa de Alcántara, así como otros requerimientos relacionados con el mismo tema, aunque a decir verdad, mediante ellos puede rehacerse y de hecho se ha rehecho gran parte de lo que pudieron contener los privilegios otorgados por los diferentes monarcas, por estos documentos sabemos de que forma se gobernaba o había de gobernarse la Villa del Campo a partir del 30 de Junio de 1537, fecha en que El Rey Carlos I (también conocido como el Emperador Carlos V) mediante un donativo de ochocientos sesenta mil Maravedíes, desmembró en su totalidad a la entonces Aldea del Campo de la jurisdicción de la Villa de Santibáñez y la hizo Villa de por sí y para sí. (Dicha jurisdicción solo regía en la Villa, no en su término).
El hecho de ser el Emperador Carlos V el otorgante del privilegio y en esas fechas (no la citada en la web que está invertida) puede aclarar varias cuestiones y abre un sin fin de incógnitas relacionadas con el pasado de la localidad, basta con un ligero vistazo a un puñado de fechas del reinado del Emperador que a cualquiera le pone los pelos de punta.
Año 1527, Carlos V nombra a Frey Gonzalo de Valdivieso, Subprior de la Orden de Alcántara.




1529, El Subprior de Alcántara, Frey Gonzalo de Valdivieso, es nombrado Capellán de Honor de su Magestad Carlos V.





1537, Privilegio de Carlos V a la aldea del Campo, desmembrándola de Santibáñez y haciéndola Villa.

1543, la Princesa Maria Manuela de Portugal, sobrina de Carlos V, en su viaje de Portugal a Salamanca para desposarse allí con su primo el Príncipe Felipe, que más tarde reinaría como Felipe II, llega el 5 de Noviembre, a la ya Villa del Campo, permanece en ella hasta el día 6, fecha en que la Princesa y la gran caravana que la acompañaba, abandonan la Villa para proseguir su viaje.

Más tarde el 15 de Agosto de 1630, el Rey Felipe IV mediante un donativo de ocho mil Ducados, le concedió la merced de extender la jurisdicción dezmatoria y alcabalatoria a su término, quedando la Villa del Campo con facultad de gobernación en primera instancia de todas las causas civiles y criminales, sin entrometimientos de las justicias mayores más que en grado de apelación, otra cosa fueron los hechos, la Alcaldía Mayor de Gata, a la que pertenecía la Villa del Campo, no dejo de entrometerse en cuestiones ordinarias y así los campusos, hartos de las extorsiones, vejaciones, calumnias y molestias a que eran sometidos, por los regidores de Gata, el día 29 de Julio de 1631, reunido el Concejo, acuerda solicitar al Rey Felipe IV mudarse de la gobernación de Gata y pasarse a la de Alcántara, razón por la cual hoy tenemos estos documentos.

Los motivos por los que se solicitan documentos al archivo de Simancas, estarán en las actas de los plenos corporativos, dichos documentos acreditan ciertos privilegios, que no podemos probar por carecer de ellos, que como se sabe fueron pasto de las llamas en los incidentes de la invasión francesa de 1808.

Y llegados a este punto yo me pregunto.

¿Se han buscado los referidos privilegios en los lugares acertados?

En los documentos que posee el Ayuntamiento se viene a decir que en los libros de la Razón de la Hacienda de su Majestad, del Oficio de Gómez de las Asprillas, no hay de lo contenido en el memorial, (se refiere al ya mencionado privilegio de Carlos I otorgado en 1537) por ser el privilegio anterior al año en que comienzan sus libros, razón por la que no se puede comprobar, luego el privilegio ha de ser cotejado para su validación y por tanto ha de existir en los libros de Oficio anteriores a los del señor Asprillas que comienzan en 1542.

Los privilegios reales, aunque hoy no tengan significado, son para el pueblo como las valiosas reliquias que guardamos cual oro en paño, porque antaño pertenecieron a nuestros antepasados y cueste lo que cueste, bajo ningún concepto nos desprendemos de ellas.

viernes, 20 de agosto de 2010

FERIA 2.010 FÚTBOL SOLTEROS CONTRA CASADOS

Hubo un tiempo allá por Mil Novecientos Sesenta y tantos en que el guión Dominical y festivo era cantado de carrerilla. Programa matinal: Misa, tomar las once que podía empezar con una partida a la escoba y terminar con una larga lista de espuelas, comida familiar entorno al cocido, por la tarde echar la partida con café de por medio y llegado a las 5 o las 6 el partido de fútbol, terminado este al baile, la cena, se daban las buenas noches y fin de programa.
De entre todas las actividades, que no eran pocas, comparadas con las actuales, la que más participación congregaba era el fútbol, a él acudían de manera colectiva, hombres, mujeres y niños, sin importar edad ni gremios.

Por iniciativa propia, aunque algo se había gestado entre las bambalinas del blog, uno de los más bravos gladiadores de la vieja guardia de Lajas Paramio, decide rememorar tan grato acontecimiento saltando a la arena contra las jóvenes promesas.

Con el mismo afán que siempre le caracterizó, Eduardo, cariñosamente conocido como El Cano, o el Poleo, (claramente definido como futbolista en la entrada de Las Escuelas y el Deporte) logró reclutar, no sin dificultades, a jugadores jubilados, para celebrar el evento, lógicamente no pudo reunir a todo el elenco de los viejos tiempos, ni se pudo poner en práctica el famoso sistema propio denominado, Cruz Griega.

El nombre le viene de la posición adoptada en el terreno de juego, el esquema del equipo se basó durante mucho tiempo en ese dibujo, un central, el fabuloso Pedro Corchero, (base de la cruz) tres centro campistas, los infranqueables Juan Manuel, (eje central) Toñin el púa y el Gato, (brazos) Paco Castillo descomunal Ariete y todo lo que se tercie, estos cinco cubrían sobradamente todo el campo, el resto con buena voluntad y mayor o menor acierto acompañábamos.

Aun así logró el bueno de Eduardo reunir un gran plantel capitaneado por nuestro mejor embajador en todo el país y parte del extranjero, jugador profesional en el Baracaldo, Burgos… Manolo Sacristán. Cuántas veces le hemos leímos en la prensa deportiva, siempre haciendo gala de su origen, Villa del Campo. TÚ SÍ QUE MERECES UN PREMIO. En la geografía Madrileña te seguimos por algunos campos, personalmente contra el Rayo en el campo de Vallerhermoso (mientras se construía el nuevo de Vallecas) no llegó a jugar, estaba muy verde aún. En las Margaritas contra el Geta (nos atendió tras el partido, al tener conocimiento de nuestra presencia nos envió las entradas con un compañero que no se vistió) y en la apoteósica tarde del Bernabeu contra el Castilla de la quinta del Buitre, lo del Bernabeu fue inigualable, una treintena de Campusos aplaudiendo a Manolo y coreando el famoso eslogan creado por Rafael Nevado, ni los propios jugadores del Baracaldo daban crédito a lo que allí estaba pasando. (es de suponer que Manolo lo explicaría en el descanso)

Y llega la hora del partido, el dulce recuerdo hace que comience esta crónica por lo último que, también, fue lo primero y lo permanente: Todo el gol norte y todo el lateral de la entrada estaba repleto de espectadores de todas las edades. Como en los viejos tiempos.
Después de muchos años de mudez volvió a gritar el campo de fútbol a los cuatro vientos y decirnos todo lo que allí se gestó.
Fue la conversación de cuantos allí estuvieron y recordaron los buenos momentos allí vividos.
Mas no es cuestión de alimentar la nostalgia, sino de de mirar el pasado como trampolín para el presente, y el presente fue este partido organizado por Eduardo.

Por las viejas glorias casados, cabe destacar al propio Eduardo que no pudo disfrutar lo que hubiera deseado por una inoportuna rotura fibrilar que se produjo al minuto de comenzar, algunos ya le advertimos lo de la edad, él todo pundonor hizo caso omiso y… (Eduardo, todos sabemos que siempre fuiste fuerte, no confundir fuerte con gordo, gordo es otra cosa, pero a ciertas edades no se puede abusar, hay que seguir el P.C.E. no temáis que no es el partido comunista, es Practicar, Calentar y Entrenar, con esto suele bastar.)
Otro histórico del pundonor fue Nano, esta vez, en contra de lo habitual no jugó de portero, Miguel Ángel Morcillo, otro fenomenal portero en sus tiempos, todo el barro de la dehesa de la Villa se lo traía para casa.

Las genialidades como no podía ser de otra forma llegaron de las botas de Manolo, gracias por los tres regalos que nos dejaste, tres pinceladas de cuando el fútbol se convierte en arte: dos goles de bella factura, portero para un lado y balón para el otro y un control con la puntera en la que materialmente el balón quedó clavado a la bota, acción que todo el público valoró con espectacular aplauso.

De las Jóvenes promesas solteros, Pedro Naviera ilustre atleta de reconocida valía, un Madejón, José Antonio Alcón Gil, hijo de José y Rogelia. Javi Regino-Zajarrón, Gonzalo el sobrino de un ilustre veterano, Marcelo, hijo de Juan Manuel Botón y Luisa Taja, y poco más podemos contar, más que nada por desconocimiento de méritos, esperemos que cunda el ejemplo y en años venideros, conociéndolos mejor podamos hablar de ellos.

Poco importa que se impusiera la calidad de los casados que ganaron el partido holgadamente, lo de menos es el resultado, el que tuvo, retuvo.

El resultado final, fue una tarde agradable, llena de entrañables recuerdos para todos, y sano ejercicio, mental y físico, algo que hay que valorar, porque ambas cosas escasean cada día más.
Arbitró el partido otro famoso del pueblo, no nació aquí, pero como si lo hubiese hecho, buen vasco, árbitro de Balonmano en la división de honor, Pascual Aguirre, y el que tuvo, retuvo también es aplicable a él.

Después del partido hubo una cena de confraternidad para los todos los participantes, algunos acudimos en calidad de invitados y allí solteros y casados mezclados hicimos gala de amistad, compañerismo y paisanaje. En plena cena nos visitó la Señora Alcaldesa, que después de felicitarnos lamentó no haber colaborado en el partido por la premura e improvisación del mismo, pero prometió estar al pie del cañón el próximo año y organizarlo con todo detalle, uniformes y trofeos incluidos.



Señora Alcaldesa, inclúyanos en su programa de fiestas, siempre fuimos parte activa, incluso llegamos a ser el plato fuerte de ellas, y dese una vuelta por este blog, que está lleno de gratas sorpresas, y como estamos en fiestas, Viva San Bertol, que reine la paz en el mundo y en el Campo la buena mesa, que por algo se comen aquí las mejores Tencas.

Fotos cedidas por Eulogio