lunes, 2 de febrero de 2009

JUEGOS, DECIRES Y RECUERDOS DE AQUELLOS DORADOS AÑOS

1 DE ABRIL DE 2009. CON EL FIN DE NO RESTAR PROTAGONISMO A LA ENTRADA DE LACONIMURGO, SE HA REUTILIZADO UNA QUE DATABA, DEL 2 DE FEBRERO.


Cadaunodenosotrosformaparteactivadeellugardondehabita.

Cada momento vivido, cada uno de nuestros actos, individuales o colectivos, pasan a engrosar, la historia del sitio donde son concebidos, que sean relevantes o no, dependerá del color del cristal con que sean vistos.

Cada uno de nosotros, ha dejado y va dejando su huella escrita, en cientos de vivencias, repartidas por los entrañables rincones, que componen nuestra Villa, puede que no sean dignas de grandes letras, sino menuditas, pero sobrevivirán a nuestras vidas, si pasan a formar parte de la memoria colectiva.

Lugares como la Plaza, los hospitales, la peña el vago, la solejera, el alto la Iglesia, la retina, la plazuela, el rollo, el pozo la calle, los álamos, la chimenea, la calleja las tapias, el posito, los cortinales, el pozo morón, la calle abajo, el cristo, los arrabales, la calle el cuerno, la calleja del cura y la pedrera del choche, eran lugares de juegos donde la imaginación corría a raudales, a medida que la edad avanzaba el circulo se agrandaba ajustándose como anillo al dedo para el que fue creado, y pasaban a formar parte del escenario de los sueños, los olivares, el güerto del tío Macario, la barrera, el camino de la fuente, la güerta de tía Rufina, las viñas, la engarilla, el vergel, el teso la jorca, portugalete, la laguna arriba, las eras, el pozo los grifos, la china el corral concejo, la laguna abajo, la cruz de las lagunillas, la laguna el piojo, la fuente del oro, el regato de la pasión, el güerto de la culebra, la güerta el prior, el pozo de las brujas, la crudita, que junto con la fuente grande, formaría otro cinturón secundario que lejos de apretar o ahogar nos daba más libertad, y que a su vez se extendía a sitios como el mojón, la carretera, el cruce, los mojones, vallencoso, la entrada la dehesa, la laguna el sapo, la barrerita el fraile, el güerto curina, los pinares, las minas, los molinos, el chorrito, el teso el zorro o el güerto castañuelero, se hacían cada vez más familiares, a la vez que oíamos hablar de otros lugares que nos parecían muy, pero que muy lejanos y algo mágicos, sitios que estaban al final de la dehesa o de los olivares, en los que los padres o hermanos mayores desarrollaban sus batallas diarias, el legio, la granja, peñas maricon, la raíz de arriba y abajo, la parra, la ermita, la jerrumbrosa, la fuente de los escondios, la puente del molino moñino, la cola del pantano, la junta de los ríos, la reina, el gorronal, eran algo de lo que habíamos oído hablar alguna vez, pero que muy poquitos, habían estado en tan lejanos sitios.
Todos los lugares mencionados y otros muchos que sin duda habré olvidado, fueron en gran medida techumbre de nuestras fábricas de juguetes, escenarios donde se desarrollaron algunos de nuestros primeros conocimientos.



Sin el más mínimo error se puede asegurar que todos y cada uno de los Campusos, (al decir Campusos se incluyen ambos sexos, así como aquellos que sin serlo, entre nosotros, haya sentido, vivido y compartido, gratos momentos) tenemos cientos de historias que contar, sobre alguno o varios de los escenarios aquí mencionados, todos ellos fueron mudos testigos, de nuestras inquietudes, pillajes, quimeras, juegos, travesuras, fantasías o sueños y alimentaron con creces nuestra hambre y sed de conocimientos.



Nuestros trasteros o cuartos de los juguetes estaban completamente vacíos, quizás en alguna trojes, algún apero podría servir para el juego, no por ello dejamos de ser felices, todos estos lugares los teníamos a nuestro alcance, todo y algo muchísimo más importante, capacidad para crear los propios instrumentos del juego y desarrollar con ellos, una amplísima y completa gama de actividades y entretenimiento.

Sirva esta introducción, para que a partir de ella, demos vida de nuevo, a nuestros pequeños pero grandes momentos, este espacio esta abierto a todos, rememoremos sin malicia tan entrañables recuerdos, ya que no volverán, recordémoslos al menos, dejemos por un momento, esta vida tan cargada de malos humores, irritaciones, intereses, politiqueos, materialismos, rencillas y desprecios, en la que nadie se siente seguro y aun sin estar solos, no se tienen compañeros, demos una pequeña alegría a quienes tantas y tantas cosas, con nosotros compartieron, hagámosles recordar que hubo un tiempo, en el que la amistad era lo primero y la palabra amigo, valía más que una montaña de dinero, contribuyamos con nuestros recuerdos a despertar en los demás participes, tan gratos momentos, sembremos una semilla, que con el cuidado de todos, ira creciendo y dará abundantes frutos, no seamos tacaños, a cambio de nada, demos algo de lo nuestro, aunque solo sean………..RECUERDOS.



Los interesados pueden rememorar sus recuerdos, con su propio nombre, como anónimos o bajo seudónimo, dejando un comentario en la entrada, o bien mediante el siguiente correo electrónico, villadelcamponof@yahoo.es en ambos casos, se añadirán al blog.

Valga este infantil viaje, al interior de nuestra entrañable tierra, para romper el hielo y como invitación, a quienes se acercan a este blog, buscando nuevas historias, a que sean ellos mismos, quienes escriban sus propias vivencias.

VIAJE AL INTERIOR DE LA TIERRA

Una de las acciones más fascinantes, por lo novedoso y el riesgo que conllevaba, era adentrarse en el interior de una de las minas abandonadas que había en Villa del Campo, rondaba el final de los años 50 y la aventura no era nada fácil y mucho menos, al tratarse de exploradores que apenas si habían cumplido los 10 años, (en mi caso ni eso) para tan magna aventura, era necesario, contar con alguien que conociera el terreno y tuviera experiencia en ello, y en el alto de la Iglesia teníamos el guía perfecto, conocía la zona como la palma de la mano y tenia experiencia en ello, bajaba con frecuencia a ellas, por mero entretenimiento, no en vano tenia un güerto frente al pinar donde las minas se ubicaban (hablo en pasado por desconocer si actualmente siguen al descubierto) y a solas con su alma aventurera, solía pasar bastante tiempo por aquel güerto, me refiero a Ventura, todo un manitas, precoz aventurero y pionero, con palos y cañas hacia de manera magistral, yugos, arados, liendras, liendros y todo tipo de aperos, construía unos carros con latas de sardinas que eran la envidia de todos, las ruedas que le ponía, hechas de la suela de las alpargatas, no solo rodaban y no se le salían como a los demás, sino que hasta giraban, el esterado que le acoplaba, era el más grande y el que más paja cargaba, más tarde llego a dominar la fotografía, muchas de las fotos con gente del pueblo, que circulan por Internet, son obras suyas, pero volvamos a la mina que es a lo que íbamos.


Mucho le habíamos oído hablar de las minas, le pedimos que nos llevara con el, un buen día accedió y nos dijo que podíamos acompañarlo, dicho y hecho, esta vez estábamos dispuestos ya habíamos hecho algún que otro intento, no en esas minas, sino en el túnel del teso el zorro, que está más cerca y es más fácil por estar al menos al principio en llano, pero nunca habíamos logrado adentrarnos más que unos pocos metros, cruzamos el chorrito y por una vereda, sobre el margen derecho del arroyo, nos dirigimos al lugar donde están las minas, el pinar de los Cuecos, concretamente creo que era de tío Regino.



Ventura se acerco a su güerto y vino con una escoba seca, atada y mucho más pequeña que las de la matanza, ya que se asemejaba a una antorcha, era el único medio con el que contábamos, todos le dijimos que eso enseguida se apagaba, el nos decía que no, pero nosotros no lo veíamos claro, le pedimos que fuera a por más, el insistía en que era suficiente, que allí dentro duraba más, aunque no sabia explicarlo, accedió y fue a buscar otra, era más que patente el miedo que teníamos, al que más y al que menos, el corazón no solo le latía, sino que le daba saltos, y no de alegria la entrada no estaba en llano, comenzamos a descender por el terraplén, hasta llegar a un rellano, donde aun llegaba la luz del día, desde allí partían dos galerías, frente a nosotros había otro terraplén muy profundo y oscuro, al cual no dejaba que nos acercáramos, tiro una piedra rodando, que fue arrastrando a otras a su paso, al final se oyó un Plof, Chaf, Ploc, que retumbaba por toda la cueva, todos comprendimos lo que había al final, esto acrecentó, si es que cabía más el cerote que llevábamos dentro, desde allí ,tuve la intención de volverme, aun estaba a tiempo, no lo hice por aquello del que dirán, pero a buen seguro que los demás tendrían idénticos pensamientos.



Encendió Ventura la escoba antorcha y nos pidió que fuéramos tras el y junto a la pared, no cabía la menor duda de que le obedeceríamos, tomamos la galería de la izquierda, por que decía, que era más profunda, cuando apenas habíamos avanzado unos metros, una banda de murciélagos, nos dio la bienvenida revoloteando sobre nuestras cabezas, esto nos corto hasta el aliento, dejando bien patente el miedo que arrastrábamos, y por si fuera poco el eco redoblaba nuestros temores, estábamos en una cueva, con chupa sangres incluidos, todos habíamos oído muchas historias y cuentos, ¡Son murciélagos! decía Ventura, ¡No tengáis miedo!



Los temblores se fueron pasando, poco a poco las pulsaciones fueron bajando y se compensaron con las nuevas sensaciones que veníamos percibiendo, la vista se acostumbro a la penumbra y evidentemente la escoba antorcha se consumía muy despacio, esto nos daba seguridad y confianza para el regreso, la galería seguía los caprichos de las vetas del mineral buscado y así paso a paso llegamos al milite de donde se podía llegar.




El regreso fue algo más sosegado, ya sin tantos miedos y bastante más relajados, el interior de la mina parecía más acogedor allí, bajo aquellas, piedras donde los mineros en un tiempo no muy lejano, arriesgando sus vidas, se afanaban por arrancarle a la tierra sus secretos, estábamos nosotros, viviendo intensamente el momento (más tarde supe, que el mineral que de ella se había sacado, era muy preciado y escaso, tiene multitud de aplicaciones, y fue usado mucho durante la segunda guerra mundial, para endurecer las cabezas de bombas y proyectiles anticarros, que al estar dotados estos, de planchas cada vez más resistentes, se hacia necesario que el proyectil, también estuviera blindado, esto supuso que el metal escasease y debido a su importancia se cotizaba muy caro, incluso hay quien argumenta que la falta de este material contribuyo a la derrota del bando Alemán, se trataba de Wolframio, un material muy puro y de máxima dureza ya que contiene el punto de fusión y el de ebullición más elevado de los metales conocidos, terminada la contienda y la poca abundancia del mineral, llevaron a las minas al total abandono, pero dejemos esto para otra ocasión si procede, o tal vez alguien que lo viviera, quiera ilustrarnos y contarnos los devenires, trapicheos y contrabando que en torno al dicho mineral se fue generando)y deseando poder contarlo, a la hora de salir, desde los pies de la empinada ladera, por la que se accedía, antes de subir, me fije en algo que al bajar, quizás por el miedo no había observado, solo se veía un trocito del cielo, sobre la boca de la mina, un trocito de cielo con una nubecilla blanca, solo era eso, pero fue fantástico, verlo desde aquel objetivo, hice la foto y vía retina, la guarde en mi memoria, en alguna película he visto algo semejante, pero nada comparable con mi recuerdo, la mina, vista desde la actualidad, no tendría en si el menor encanto, pero en aquel tiempo y para nosotros, era toda una hazaña lo experimentado, aun recuerdo, la enorme sensación y satisfacción interior, que invadía mi cuerpo, después de haber superado todos los miedos.

AQUELLA SANA COSTUMBRE DE TIRAR TIESTOS

Puede que a más de uno, esto de tirar tiestos le extrañe o le suene raro, pero hubo un tiempo en que era de lo más normal del mundo, otros sin embargo puede que lo hayan olvidado, aunque era una costumbre extendida por toda España, hay casos documentados desde Granada a Asturias, pasando por Villa del Campo, otra cosa bien distinta es el origen y motivo de tan ancestral costumbre, hay quien la deriva de tirar el tejo, de hecho, también se tiraban tejas, ya que este material al caer y romperse, cumplía con varias de las funciones, que con el acto de tirarlo se pretendía, pero dejemos lo de tirar los tejos, porque entre otras cosas, creo que merece un capitulo aparte, el dato mejor documentado de tirar tiestos que conozco, procede de un pueblo de Granada y puede valer como apunte, habla de la costumbre de tirar la teja o tirar tiestos, hace referencia a la época de invierno y más concretamente en carnaval, consistía en que cuando una pareja formalizaba sus relaciones, generalmente los amigos del novio, se reunían y provistos de objetos de barro, llenos de lo más variopinto, entraban sigilosamente en la casa donde los novios estaban hablando, y arrojaban los tiestos a los pies de los novios o a los de quien estuviera guardando la cesta (guardar la cesta se refiere a la persona que acompañaba a la pareja) y salían corriendo para no ser descubiertos, en otros lugares, comenzaba esta costumbre el día de San Sebastián, (como vamos observando, San Sebastián, marcaba costumbres y tradiciones y nosotros perdimos hasta su ermita) en algunos puntos de Extremadura, al menos en lo que se conoce o ha llegado hasta nosotros, más bien se trataba de travesuras o juego de niños en torno al carnaval , habrían el postigo, llamaban y tiraban el objeto, cuando más estruendo mejor, en el caso que nos ocupa, tenemos conocimiento, que aquí en Villa del Campo, se solía echar en un envase de barro, para luego tirarlo en el patio de la casa, productos mal olientes, mezclados con algunas brasas, tales como cagajones secos, pezuñas de animales o cuernos, (todos conocemos aquello de me “güele” a cuerno “quemao”, cuando algo no nos gusta) también se tiraban envases de cristal, como botellas o tarros, con liquido dentro, o polvo de pimiento picante, y una retahíla de cacharros que causaran molestias, yo lo conocí ya en decadencia y un tanto descafeinado, pero seguía siendo divertido, se practicaba durante la cuaresma y normalmente en un entorno reducido próximo a donde se vivía o de confianza, más que nada se trataba de chiquilladas, aunque los viernes después del Miserere, la mocedad, también lo practicaba, aquí como en otros muchos sitios, tiesto significa, principalmente maceta, sitio en el que se plantan flores, pero también se suelen llamar tiestos a muchos trastos viejos, por tanto la variedad de los utensilios para tirar era muy amplia, aunque lo más corriente era tirar un trozo d teja, ladrillo, gorrones y algún que otro tiesto con tierra incluida, que previamente había sido hurtada de algún corral, la cuestión era molestar o fastidiar lo máximo posible, (en algunos pueblo utilizan la palabra Rallar, para definir el objetivo, y a fe que se adapta perfectamente a lo deseado) tal vez el motivo de tirar los tiestos, tenga su arraigo en el echo de estar en cuaresma, tiempo de perdón por antonomasia, la puesta en escena era bien simple, después de oscurecer y normalmente antes de cenar, aprovechando que las puertas tenían postigos y que estos solo se solían cerrar por la noche, bien en pandilla o solo, (digo lo de solo porque en mi zona, un tal Prudencin el solito, se encargaba de tirarlos todos, le encantaba tirar tiestos, sobre todo en mi casa, la tenia tomada con nosotros, el tal Prudencin, es el mediano de los hijos varones de tío Prudencio el “cantaol”) se iba al sitio o sitios deseados, se abría el postigo y se preguntaba por alguien, “tía Maria” ¿Habéis “cenao”? Pregunta muy común en aquellos tiempos, sin esperar respuesta, se espetaba, ¡Allá va el arroz y el “pescao”! Se tiraba es cacharro y pies para que os quiero, había una casa que por sus características la hacían ideal, el patio estaba un poco inclinado, y tenia un pasillo más inclinado aun, era el sitio preferido por todos para tirar bolindres y toragallas, me refiero a la casa de Don Tomás, el estruendo que harían corriendo y saltando aquel pasillo abajo, seria tremendo, aunque esto solo sus hijos podrán saberlo, ya que nadie se quedaba allí para escucharlo, tirarlas y salir pitando todo era uno, luego se contaban estas travesuras como hazañas, todo esto en poco tiempo se fue perdiendo, ahora seria imposible, las puertas están cerradas a cal y canto, y ni el aguante de los suelos, ni el de la gente es el mismo, ya no toleramos nada, ni permitimos nada a nadie.
Sobre la percepción de esta costumbre es de suponer que hay muchas versiones y más amplias, esta seria un tanto genérica y de aproximación, con algunos pequeños matices, no obstante, quien conozca otras formas o versiones, puede reflejarlas en este mismo espacio, si ese es su deseo.


COMENTARIO DE UN ANONIMO QUE FIRMA
Anonimo dijo...
Agradezco la invitacion y os contaré una anécdota que me ocurrió allá por los gloriosos años 60 del siglo pasado, de esto hace ya casi una eternidad.Yo siempre he creído que era un tío espabilado, listo, bueno se podría decir que muy listo.Hay un momento en la vida de todo chaval en el cual empieza a darse cuenta que ya va siendo grande (lo que ahora decimos mayor) y como tal tienes que actuar y desenvolverte, te das cuenta que es así, cuando mandas a otro muchacho chico a hacer un recado y, éste, sin rechistar va y lo cumple.A mi me llegó el día a la temprana edad de 9/10 años, allá por 1966/67, tratándose de un tío tan listo no es de extrañar que llegue tan pronto, así es la vida.Yo estaba jugando con otros muchachos, con Jose Pedro, Antonio Bonilla, Manolo "el del Sordo" y puede que alguno más, estabamos en la trasera de la casa del cura en el rincón, frente a la casa de "la" Manuela, era día de diario (no domingo ni festivo) eso es seguro, excepcionalmente ese día yo tenía dinero, no sé cómo, pero os aseguro que fue así, cogí al primer "chivarraco" que había a mano (chivarraco era el término que empleábamos para nombrar a los chavales que a los 6 años pasaban de la escuela de párvulos a la de D. Pedro Santos), decía, llamé al primer chivarraco, en este caso Chemari Naveira, hijo de José y Carmen, que tendría 5/6 años y le dije : anda toma estos dos reales (para los jóvenes, moneda de niquél con un agujero en el centro cuyo valor facial era 50 cts. de peseta), vas al comercio de Felicísima y me compras un chupa-chupa (en fino un chupa-chups), cuando vengas te daré un chupón (te dejaré que chupes el chupa-chupa una vez).Al chivarraco (un pringao) no le queda otra que cumplir con el encargo, lo que ocurre es que tarda un poco, luego mucho y claro hay que ir a ver qué pasa, porque no viene, me encamino hacia el comercio y cuando voy por la puerta de "la" Basilisa Botejara veo que Chemari está detrás de la cortina de la puerta del comercio, me acerco y puedo comprobar con estupor que se está comiendo el chupa y que está a punto de terminar, a todo esto mis compañeros de juego que venían acompañándome empiezan a reir a carcajada limpia, supongo que no sería para menos, os podeís imaginar la cara que se me quedaría a mí, un tío tan listo y tan mayor como en aquel momento era yo, viendo como un chivarraco de apenas 6 años podía dármela de aquélla manera.Por suerte, la cosa no fue a mayores, a pesar de ser tan listo ¿qué podía hacer yo?..........pues nada. Que cada uno saque su propia moraleja y la escriba como comentario a continuación.A la vista de posibles comentarios, otro día os contaré otra anécdota, contiene algo que si no lo es, hasta donde yo sé se parece a una EXCLUSIVA MUNDIAL, también extraída de hechos reales, que no tiene más pretensiones que entretener un rato y de alguna manera retratar aspectos parciales de cómo éramos.Todo esto hay que verlo desde el prisma de un tío tan espabilado como yo y, claro, podría ocurrir cualquier cosa.Un saludo a tod@s.
Antonio Moreno Corrales.
PD. :Felicidades para Emilio, hoy día de su cumpleaños.

Villa del Campo dijo...
MORALEJA: A todo hay quien gane y sin salir del corro.

COMENTARIO DEJADO POR MINERA

NIÑOS DE LOS CINCUENTA Y SUS JUEGOS
A mi padre: Henchido, lleno,
pleno de gratitud.

¿Te acuerdas Juan?...
¡Qué bullicio, qué algarabía!
¡La Chimenea llena de niños,
lleno el Alto de la Iglesia,
no veas la plaza y el rollo,
la calle abajo, repleta
y qué decir De los álamos,
y qué decir de las eras ¡

En una calle empezábamos.
A tapar la calle que no pase nadie
na más que mi agüela
comiendo cirgüelas…
Sí, Juan y tapábamos las calles y a veces con dos filas. Éramos muchos y todos juntos, alegres y sin complejos.
Nos íbamos quedando, cada uno en nuestro barrio y volvíamos a jugar.
Sacábamos nuestra lata de sardinas con su cuerda atada, Juan, vaya trabajo de ingeniería que hacíamos diseñando en la tierra de las calles una difícil carretera con las más sinuosas curvas nunca vistas.
Y salían nuestros carros, primero le poníamos el esterado con cartones, cortina trasera de trapo incluida. ¡Claro, como debe ser, igual que la del carro de nuestros padres .
Los llenábamos de tierra o paja.
Hasta nos hacíamos los aperos. A ti, Juan, lo que más te gustaba era ir a las viñas a coger las cañas secas, esas de fácil moldear y con las que nos hacíamos las liendras, los liendros las palas, las llegaderas…

Y éramos felices
Y soñábamos
Y éramos capaces
De lograrlo.

Juan, hoy ha llovido. Todavía corre el regato del Rollo. Sin más palabras nos poníamos a hacer pesqueras. Con el barro de la calle hacíamos el muro de contención.
Enseguida convertíamos el Rollo en una inmensa balsa de agua, para nosotros, el “Atlántico por Portugal” .La palabra piscina malamente anidaba en nuestro vocabulario de entonces, como mucho, la de estanque.
Y nos íbamos tan felices, sin tan siquiera reparar en que íbamos de barro “hasta los topes” y que a continuación llegaría la riña o la chuleta materna, cuando no, el alpargatazo en las costillas, pero nunca, reprimidos o traumatizados ni “zarandajas” de las de ahora. ¡Que nos quiten lo bailao!
Mira Juan, qué quieta está la tarde, sólo algún solitario pardal mueve, apenas, una diminuta rama de su viejo álamo, su paz nos envuelve y nos sosiega, pero lo nuestro es jugar.
Al grito de … a la una val de la mula, todos corremos prestos y dispuestos a hacer ostentación de nuestras habilidades saltarinas.
Bonito y ejemplar juego. Fíjate, Juan que, ignorantes e inconscientes, mezclábamos: Música con gimnasia, agilidad con ritmo, habilidad con poesía y ¡Qué poesía!
Ahora que lo sé, Juan. Es el perfecto modelo en el que se apoyarían quienes hacen o enseñan cómo hacer un poema de enumeración, retahílas o palabras encadenadas, que luego aplicarían poetas, circos, televisiones, cantantes…

…Pero… ¡Vamos a jugar!

A la una, val de la mula
a las dos, no culá ni coz ,
(y le dábamos un golpe con el culo.)
a las tres, el brinco de San Andrés ,
(y saltábamos cinco veces)
una, dos, una, dos, una dos y tres,
a las cuatro , cien mil varas por alto,
a las cinco, la cruz y el brinco
(había que hacer la cruz con el pie al saltar.)
a las seis, pasó por mi calle el rey,
a las siete, salto y pongo mi carapuchete,
(y lo colocábamos en las espaldas del burro mientras saltábamos)
a las ocho vino el carnero mocho
y se llevó tos los bizcochos,
(y conforme saltabas los tenias que coger.)
a las nueve pulique quiere
pero no puede.
(le dabas con el tacón mientras saltabas.)

Claro, si fallabas eras tú el que te quedabas y hacías de burro.
Seguro que si nos ven los nuevos profes de E. Física pasan de tablas.
Y el juego seguía Fíjate, Juan, en la nueva estructura del poema.
A nosotros, nadie nos dijo nunca lo de las palabras encadenadas y aquí tienes el mejor ejemplo de ellas, pocas composiciones la superarían:

Juanillo el esquilaor,
muerto lo llevan en un serón,
el serón era de esparto,
muerto lo llevan en un zapato,
el zapato era de un cura,
muerto lo llevan a la sepultura,
la sepultura era de cal,
muerto lo llevan al hospital
el hospital estaba cerrado,
muerto lo llevan a los mercados.
En el mercado había una peña,
en la peña, un río,
en el río, un pino,
en el pino ,una rama,
en la rama , un nido,
en el nido un galgo.
Extiéndete bicho largo
acábate de extender,


Y el juego terminaba con una frase, cuyas palabras, eran medio inventadas y medio reales, pero que nosotros sabíamos plenamente su significado. ¿Te acuerdas? ¿Y de lo que había que hacer?
A la estada --- pimentada ----con azote --- pulique ---y culada
Hoy la tarde se vistió fría y plomiza, por el pantano suben nubes oscuras y amenazantes, mensajeras de malos augurios.
Poco a poco y sin acuerdo previo, chicos y jóvenes vamos llegando a los portales del ayuntamiento, nuestra sala de juegos y refugio de malos tiempos.

Juan, para y escucha: “¡Jaba! ¡Jaba! ¡Jaba! …¡Jabón!”
Y jugamos a jaba.
¡Enorme montaña humana!
¡Torre sin fin infantil!
¡Saltos de gato o gacela!
Y fuerza, de jabalí.

El que hace de burro soporta y aguanta a ver quién es el primero en caer para ser relevado.
Alguien propone jugar un rato al Melonar, al instante todos preparados.
Uno es el melonar y otro es el guarda. “A desacotar el melonal, el primero es mío”, y le da el primer puñetazo a su melón.
A continuación comienza el desahogo. Todos a intentar golpear al melón sin que te toque el guarda, eso significaría que te quedas tú. ¡Pobre melón si el guarda se va o se duerme!
Ahora dirían que eran juegos salvajes, algo de brutos sí que tenían, siempre dependiendo de quienes jugasen. Lo que sí es cierto, que nunca se fue nadie a casa ni conmocionado ni herido .
Juan,¡ las nubes ,las nubes…! ¡rayos, truenos y centellas! Es una noche de boca de lobos. El agua azota las fachadas que da miedo escuchar el estrépito y las calles van “de encuentro a encuentro”.

… Juan, ya no están
los portales del ayuntamiento.
Se los llevaron,
como se llevan los muertos
al Campo Santo.
Se fueron,
como se va la vida
y queda el recuerdo.

Y jugábamos a muchos juegos más, poco conocidos, conocidos y muy conocidos.
Ocasión habrá para repetir con ellos similar experiencia escrita.
Pero ahora te dejo, Juan, y me quedo a solas y sólo con mis pensamientos, sabiendo que tú también lamentas la enhoramala en la que desaparecieron tus portales, nuestros portales, que fueron del pueblo.

MINERA

COMENTARIO DEJADO POR MINERA

LOS ACEITEROS

He revivido infinidad de veces, presumo que lo seguiré haciendo, cada vez que los sueños dormidos despierten y se asomen a la ventana de la memoria o llamen a la puerta donde viven los viejos recuerdos, el juego de los ACEITEROS. Salíamos escopetados al recreo. La escuela estaba en la peña EL VAGO actual casa de nuestro buen amigo Elías. Unos éramos los contrabandistas y otros hacíamos de caballos. ¡Quéelegantes éramos en el trote, galope y demás movimientos equinos! ¡Qué bien acoplados y acompasados íbamos caballo y jinete! Claro, abundaban los caballos en el pueblo, en todas nuestras familias los había, hasta que poco a poco iban siendo sustituidos por mulos. ¡Cómo no íbamos a conocer a fondo tan noble animal, tan fiel amigo! ¡Hala, a correr y que no nos encuentre la guardia civil! Todos los olivares, hasta el regato La Pasión o el pinar y la mina. ¿Seguirá aún allí el Pino Padre? eran nuestro patio de recreo. Saltábamos, subíamos y bajábamos paredones, zarzales, charcos y regatos como liebres, como si la fuerza gravitatoria quisiese hacer una excepción en nosotros. ¡Qué sutileza y qué carga de libertad! Íbamos llenos, más que llenos, con COMUELGO. Hasta el punto que cuando queríamos regresar ya habían pasado dos, tres más... recreos. Don Antonio nos estaba esperando, palmeta en mano, nos calentaba las propias o "NOS QUEDABA PRESOS", sin comer, hasta que a las cinco nos íbamos a casa y mañana..."VUELTA A EMPEZAR". ¡SALUDOS AFECTIVOS!
MINERA

martes, 13 de enero de 2009

EL LAUDETUS

IN MEMORIAN
Feliciximo Montero
Cura párroco de Villa del Campo

"Laudetus Iesus Christus"
S´oyi por'l altavos del campanariu, conestas palabras que más bien puén paécel mágicas s'anticipa el señol cura al'alba, rompiendu asín, d'esta manera el silenciu que reina en las frías madrugas d'inviernu.
Esti güen hombri de costumbris un tantu añejas, y a'nque mu pocu amigu de las modas, a'ncontráu la forma de que poámus oílu sin tenel que dil a L'iglesia.
A estas horas las callis están desiertas una capa de carámbanu cubri tó los charcus, tó es mú hostil, tó esta heláu, peru el sabi mú bien que sí rompi o desasí la placa de jielu, debaju hay agua, al igual qu'hay fe enesus corazonis dormíus qu'a esta hora se despiertan o desperezan, el sabi qu'ahora mos coji a tós en casa, que cá cual anda más qu'atareáu en lo suyu, iniciando la nueva jorná, poresu no mos pué llamal a L'iglesia y mos invita a que l'oyamus cá unu dende su propia casa, mientras faenamus, o sin apenas levantalmus de la cama.
Es algu asín com'una potenti vos que llega dend'el mesmísimu cielu, colandusi tóa, ella porentri las paredis, ventanas, tejas o rendijas de la puerta.
Sin perdel ni una míaja de tiempu, mientras cá cual se levanta, se lava, s'afeita o arregla, jaci lumbri y cafés pa calental el cuerpu, el mos calienta el espíritu y mos va abriendu los ojus d'elalma.
Mientras s'hacin los preparativus, s'había el ganáu, o se disponi el jatu y los aperus, el mos prepara p'afrontal el día con más ilusión y ganas.
Peru no lo jaci comu en'l sermón que cá día cuenta lo que toca, sino acercándusi a los ploblemas de cá unu, bajandu al'arena comu se sueli ecil en'l argos de los torerus, retratandu en'l airi con certeza jasta lo más oscuru de los pensamientus.
Unu a unu, antis o dispués pué velsi reflejáu en lo que cuenta, con nuestras virtudis y defestus, con nuestras alegrías y nuestras penas, en la dicha o'n la miseria.
Esta mañana mos cuenta comu ejemplu o parábola, comu a el le gusta ecil, no la d'el hiju prodigu o la d'el sembraöl qu'esas ya mos la sabemus, sino una nueva, algu diferenti, algu que poémus sentil, tocal y comprobal y qu'el llama la cuerda.

Cá unu de nusotrus dici, tenemus un jilu o una jebra, porella tenemus que llegal al cielu, el caminu es largu y mú tortuosu y a vecis los nuestrus pecáus son muchus y pesan más de la cuenta, nuestru jilu qu'es nuestra fe y voluntas, pué sel mú débil y se mos troncha, mesmamenti poresu, nesecitamus algu en que apoyalmus, algu que mos de ánimus y ayúi a subil la cuesta.
Una cuerda la forman muchus jilus o jebras, mú delgaínas y mú chiquitejas, peru tóas juntas, colocas y bien puestas son capacis de soportal cualquiel pesu que les venga.
Ná más gratu a los ojus de Dios que vel a un pueblu que permaneci uníu y que uníu reza.
Ná se le podrá negal, a un pueblu que uníu trabaja y uníu piensa.
Ná más sencillu que jacel esa cuerda, basta con amal, ayúal y perdonal.
Asín es esti vieju cura que con'l Laudetus mos despierta.
Y asín sentáus a la lumbri o atareáus en nuestras faenas, el señol cura mos va desgranandu su verbu, se van acercandu las claras del día, se va acabandu el Laudetus.

Ahora hay que dil a la tarea y ponel en marcha su ejemplu, perdonandu al enemigu y ayúandu al compañeru.

TRANSCRICIÓN LITERAL A LA 7ª PREGUNTA DEL INTERROGATORIO DE LA REAL AUDIENCIA DE EXTREMADURA A ESTA VILLA

A la 7ª

Pregunta de la Real. Audiencia : Si hay pleitos civiles ó criminales, el numero de unos, y de otros, su principio, estado, sin omitir el tiempo de la prisión, si hubiere presos, por la Justicia Real Ordinaria, ó por cualquiera comisionado, exceptuando solamente las del fuero Militar.

Respuesta del Ayuntamiento: - Se declarara por las relaciones dadas a los escribanos que acompañan, no hay preso en esta Real Cárcel alguno, la que se halla situada en las mismas casas consistoriales.

Respuesta del Prior: - Que hai pleitos civiles y criminales en esta villa, el primero y origen de todos es entre Antonio Gil de Rodas y Juan Gutiérrez, alcaldes que fueron el año pasado de ochenta y cinco sino me equivoco, contra Don Francisco Corchero abogado y el único en este pueblo como llevo dicho en la 2ª pregunta, no se si me engaño, persuadome que no porque he oído mucho y a todos eclesiásticos y seculares de esta villa en el motivo y origen de este pleito, y su principio es este: resentido el escribano numerario Manuel Pérez Roncero de Antonio Gil, uno de los alcaldes dichos parte en este pleito, porque no le havia dado para mujer propia una de sus tres hijas que tiene haviendosela pedido, coadjubo y dio fuerzas a unas zelosas quexas de Ana Terroso muger de dicho abogado Corchero sobre que este visitava la casa de una moza soltera con continuación, recelosamente y a horas de la noche; abivó las quexas de esta en los oídos de su hermana Juana Terroso, muger del alcalde Antonio Gil, tanto que inquieto los ánimos de los cuñados Gil y Corchero, poniendo a el alcalde Antonio Gil en la resolución de procesar de oficio a el abogado Corchero por las entradas sospechosas en la dicha casa de la soltera; tuvo efecto este procesamiento con las solicitudes oficiosas del escrivano Roncero, pues animó los deseos del alcalde, ganó la voluntad del párroco mi antecesor, este celoso ministro y buen pastor persuadido enteramente de los razonamientos en la apariencia honestos de Roncero, esforzó las ya continuas quexas de la muger de Corchero y sus hermanos, de modo que con dicho párroco logró Roncero el que amonestase no solo a los alcaldes para celando procediesen dando la competente quexa, sino también al abogado Corchero para que no siguiese las entradas de que se lastimava su muger, logro juntamente hacer firmar al párroco una carta que este en autos de letra de Roncero, su nota es toda suia, para el provisor de Coria a fin de que providenciase en los destravios del abogado Corchero, a quien ya tenia reconvenido sin el logro de su enmienda; últimamente tubo valor de vestir las entradas de Corchero enteramente por escandalosas, por justa la determinación y procesamiento que devian entablar los alcaldes, dando a todo cierto colorido que aumento tanto el delito que resonó inmediatamente Corchero por escandaloso; y así enzarzó a este orgulloso para vengarse de su agravio y al alcalde Antonio Gil providenciando contra el con arreglo al cumplimiento de la obligación de juez que exercia; y he aquí señor como Roncero tomó medio para castigar los sentimientos que de Antonio Gil tenia, y acaso llevava el fin de conseguir forzosa o mañosamente sus solicitudes matrimoniales sirviéndole o no en el particular escalbroso en que le tenia metido, y al mismo tiempo son de parecer algunos que iba con la idea de castigar de alguna manera el orgullo y prepotencia del abogado Corchero que tiene y tenia mas entre los infelices e inexpertos aldeanos y que se le oponía bastante a sus giros y pensamientos.
Animado el alcalde del escrivano Roncero, reconvenido del párroco, ostigado de las lagrimas de la cuñada, acechan a Corchero y le cogen en la casa de la moza ya tarde en horas de noche, le busca en la calle la justicia completa con el escrivano Roncero que así lo dispuso, le hallan y sacan escondido en la cavalleriza, le hacen cargo de tal situación y desde entonces Corchero orgulloso y ofendida su prepotencia dio principio a contenerse a todas horas en las visitas, a probocar con razones poco respetuosas a la justicia y maltratar a su muger en desprecios y enteramente solo si nunca le ha castigado.
De este pasage dieron cuenta representando los alcaldes al Excelentísimo Señor Conde de Campomanes, salió el decreto desterrando a San Fernando a la muchacha y a prisión al abogado Corchero y que se le consultase el destino, rompió la prisión, presento al señor governador de Consejo y logra se le remita a la sala del Crimen de Valladolid y en ella se le oiga en justicia, oisele con el fiscal y sale absuelto Corchero que se le haga por sugeto de conducta por licita su comunicación con la muchacha que salga esta de San Fernando, se le dote y se condena en todas las cotas a los alcaldes Antonio Gil y Juan Gutiérrez, al escrivano Roncero y al asesor de la causa; paga cuasi todo Antonio Gil, solo mil y tantos reales de vellon Juan Gutiérrez, nada el asesor, a Roncero le perdona Corchero la parte que le toca pagar de costas; no quiere salir a la defensa de la sentencia el dicho escrivano porque aiuda secretamente al abogado viendo las ningunas esperanzas de su pretensión, sigue Antonio y su compañero la ynstancia salen pidiendo se les oiga, biene comisionado el alcalde mayor de Plasencia, justifican los alcaldes contra Corchero y la muchacha lo bastante que se revoque la sentencia primeramente dada, se tengan por buenos alcaldes a los ya referidos, pague Corchero y la muchacha las costas, devuelva esta la dote, se una el abogado Corchero con su muger, no trate este con aquella directa ni indirectamente, etc…. Da principio el corregidor de Coria a la sentencia como comisionado y su completa execucion, esta detenido por recurso de exceso entablado por la madre y hermanos de Corchero en proceder contrabienes que no son del abogado Corchero y si de ellos.
Y este es el principio (y) curso contado de esta causa sino parece mi narrativa equivocación, no deve ocultar el párroco y los alcaldes en los oficio que hicieron fueron ostigados, jamás llevaron otra que amedrentar a Corchero, separarlo de una acción en que disgustava a su muger, satisfacer a esta y a sus hermanas, su cuñado Antonio Gil y esto es prueva de la verdad dicho, pero Roncero travajó con estos bigorosos ynstrumentos de justicia y párroco, y así salió quanto está a la vista, escándalos, enemistades, pandillas y mas y mas pleitos, pesadumbres y la rebolucion total del pueblo.


Siguiose inmediatamente a este otro pleito entre Antonio Gil y un hermano presbítero del abogado Corchero, sobre la construcción de un molino de azeite que tiene favricado Corchero y muele las aceitunas con el agua de otro arinero, en el que el propio Corchero tiene suias propias tres partes y una Antonio Gil; su estado es el de apelación entablada por Cochero al juez metropolitano de la sentencia del procurador de Coria, su principio es de las enemistades del 1º pleito y estas dos causas estavan empezadas cuando el Real Consejo de Orden me destinó al servicio de este pueblo.


Originose otra sobre el testamento del padre de Lorenzo Gil de Roda, marido que fue de una hermana del abogado Corchero y pariente muy cercano de Antonio Gil, su estado es el de estar aun después de tres años de muerto el testante por cumplir el testamento, su principio la oposición de los Corcheros con los Gil para si disgustados e irles contrarios en todo justo o ynjusto.


Hai otra causa sobre notarse desfalcos en el posito de esta villa causados por el escrivano Roncero, instruyose por el procurador sindico y a solicitud suia en cumplimiento de su oficio, la aconsejo a ello el abogado Corchero que entonces estava enemistado con Roncero, fundo su quexa por el bien publico por que Roncero havia sacado trigo del posito en horas altas de la noche, por ser administrador o corrió con los gastos que se hicieron de los caudales del posito para la construcción de una nueva panera de orden del Señor Conde de Floriblanca, y los granos que se vendieron están en quentas a precio mas vajo que aquel en que se vendieron; no esta reconocida la nueva panera ni tasada y demas que constara de sus representantes a dicho Señor Conde, su estado es de ningún curso a causa de tener aterrado el escrivano Roncero al procurador sindico general, este no tener la dirección del abogado Corchero que esta ya comunido con dicho Roncero y al faltarle medios para su seguimiento los autos están en la vía ordinaria, pero de su vrevedad sumaria encargado por el Señor Conde de Floriblanca el alcalde maior de Alcántara subdelegado de posito; su principio es la justa acción del procurador general por el bien común y para obrar y reintegrar los desfalcos causados al posito por el escrivano Roncero notorios a todo el publico.


Hai otro pleito sobre cortes por haver destruido muchos árboles del nuevo plantío y biexo que tiene esta villa en su dehesa boial el escrivano Roncero, su cuñado Juan Felipe Simón (que fue alcalde el mismo año que hicieron la destrucción de los pies y cortes de encinas y alcornoque) Baleriano Terrón alcalde compañero mió y la madre del alcalde Juan Felipe y suegra del mismo Roncero; de modo que este por escrivano, aquel por alcalde y su madre cortaron en el nuevo plantío y fuera de el, dandose mutuo permiso amplio para ello lo que quisieron. Hasta oi después de la sumaria que logro finalizar el denunciante no havia podido este seguir ni conseguir la execuccion de las providencias mandas por el asesor del expediente por tenerlo detenido y sin curso el escrivano Roncero que así le combiene, tiene instaurado en el Consejo de Castilla quexandose de los escesos de Roncero escrivano y de los alcaldes en la dehesa y del ningún procedimiento del subdelegado de montes en Gata, juez de esta causa, todo así consta de los autos a que me remito; su principio es amor al bien común y utilidad al vecindario por obviar el despotismo del escrivano y resarcir a la villa los perjuicios que los mismos alcaldes y escrivano le han causado.


Hai otra demanda civil entablada por vecinos de esta villa contra Roncero escrivano y su cuñado Juan Felipe alcalde, por haverse adatado en el año que lo fue así propios y a su cuñado Roncero terreno para unos cercados de forrage concejil y del exido , el principio de es la acción que siendo los demandantes pobres y que no tienen una quartilla de cercado para forrage a sus jumentos y cavallerias, Roncero y su cuñado que no distante de la población dos tiros de vala tienen fanegas y suertes de tierra aparentes para toda semilla, sin acordarse de los demas vecinos se apropiaron así cuanto pudieron de concejiles, queriéndolo todo para si y los de su facción y nada ni para los desinteresados y necesitados vecinos, ni para los que no lo son, su estado es el de propiedad y usufructo de cercados y casa sin envargo de lo mandado cesen en la nueva obra.


Otra hai criminal puesta de oficio por el alcalde Juan Felipe en el año que le fue y por el escrivano Roncero a uno de los demandantes contra estos de los cortes de la dehesa boyal, de los cercados de forrage, llamado Juan Corchero de Diego (no es pariente del abogado Corchero), porque havlo desvocadamente y sin respeto a los alcaldes por vinoso, advertir señor que confieso haver miedos de los que sirven los empleos de justicia que pueden en gran manera alguna otra vez he oído se ha tomado del vino, pero es el Juan Corchero quien mueve las causas de montes y concejiles, si por los lavradores de conducta de esta villa que temen la cara al publico porque suelan los escrivanos Roncero y Camisón coligados oy con el abogado Corchero; su principio es el de aterrar al demandante para que no siga las causas de cortes y terreno concejil, su estado esta al advitrio de Roncero que manejando los alcaldes se sigue como combiene para sujetar al Juan Corchero.


Hai otra civil entre Doña Francisca Valencia heredera de su hermano Don Pedro y administrador que fue de la encomienda de Santivañez y entre Don Antonio Corchero presbítero de los diezmos que se dijo ser de dicha encomienda sobre cierta cantidad de maravedíes en dever dicho Corchero a dicha Valencia; su principio la justa acción al derecho, su estado el de la traba execucion impedida por la madre del dicho presbítero por derecho que tiene a los bienes de su hijo.

sábado, 10 de enero de 2009

LAS CANDELAS

Villa del Campo
Descripción de la Fiesta de las Candelas, tal y como llego a nuestros días
Al igual que los rituales de las Purificas, tan extendidos y admirados en toda Extremadura, Las Candelas se basan en la Presentación del Niño en el Templo, tras el parto la mujer quedaba impura y debía estar purificarse para poder participar en el culto.
En Villa del Campo, “Las Candelas” están en continuo desuso, y muy desvirtuadas, suprimiendo antiguos rituales, la falta de sabia nueva, hace estragos en las pequeñas poblaciones, aunque en la medida que se puede se sigue celebrando. La puesta en escena de la festividad, recaía cada año en la mayordomía de la Virgen del Rosario, que atendía esta fiesta de las Candelas la procesión del encuentro el Domingo de Resurrección y la no memos populosa del Ofertorio, primer domingo de Octubre, la falta de Mayordomas, recayó en las jóvenes lugareñas que simbólicamente entraban en quinta, durante décadas, ellas fueron las encargadas de sacar adelante la fiesta, cuando no hay quintas se recurre a voluntarias que se ofrecen a fin de que la fiesta aunque con escasa brillantez no desaparezca, hoy por hoy, hasta esto ultimo resulta complicado de hacer.

La celebración comienza la noche del día 1 de febrero, con la captura de pájaros, al caer la noche los Mayordomos o quintos provistos de linternas, mantas o tupidas redes, se acercan a los numerosos pozos o noras de los huertos que rodean al pueblo, por lo general los pozos están encañados a piedra seca, que suele dejar huecos, donde los pájaros encuentran refugio, parar pasar las duras noches de invierno, en silencio mientras estos duermen se cubre el brocal, sellándolo como mejor se puede, acto seguido se encienden las linternas (antiguamente candiles o carburos) e introducen cabeza y manos entre mantas y brocal y arrojando una piedra al agua, desorientados los pájaros salen en desbandada hacia la luz, cayendo en las manos de los atrapan, antiguamente cuando las paredes eran de tapias, los pájaros aprovechaban los agujeros que dejaban los palos que en su construcción las habían sujetado, para anidar o pasar la noche, al estar tan alto, para capturarlos se construía una tupida red a modo de cazamariposas y sujeta a una vara larga se colocaba en los citados agujeros, al agitar un poco la vara los pájaros salían quedando en la red atrapados, para cogerlos bastaba con arrastrar la vara por la pared hasta la altura de las manos, los capturados se meten en una cesta de mimbre o castaño con doble tapadera donde puedan respirar, y se entregan a las encargadas de organizar la fiesta.

Al día siguiente, se celebra misa a la que acuden la Mayordoma y familiares o amigas, o bien las quintas de turno ataviadas con peineta y mantilla, antes de la misa, se hace una pequeña procesión con velas alrededor de la Iglesia, que viene a representar o escenificar a la Virgen llegando al tempo de Jerusalén.
 (Según la Ley, Hebrea, la madre que daba a luz quedaba "legalmente" impura por cuarenta días si lo nacido era hijo, y ochenta si era hija, durante este tiempo no podía tomar parte en los actos religiosos públicos, cumplido el período, debía ir al templo y en el atrio de las mujeres, recibir la declaración de estar "legalmente" pura, por el sacerdote de turno. Por la purificación debía ofrecer un cordero de un año y una tórtola o paloma; los pobres podían sustituir el cordero por una paloma o tórtola, María era pobre y ofreció dos palomas o tórtolas, una de las dos ofrendas era sacrificada  en holocausto de adoración, y la otra por el "pecado". En aquel tiempo ya se había suprimido que la primogenitura fuera destinada al culto o sacerdocio, dejándolo en un simbólico rescate, y aunque no era obligatorio hacerlo pagar el rescate en el Templo, es de suponer que José, pagase allí el "rescate" de la primogenitura del niño, consistente en cinco siclos de plata “cantidad mencionada en la canción de las Purificas como precio de la Purificación de María, los citados siclos no encajan en la Purificación, ya que a los pobres se les permitía sustituir el cordero por una paloma y el precio de la paloma no es el mismo que el del cordero, razón por la cual el precio de purificarse no debía estar fijado como lo estaba el del rescate de primogénito”. Vivía en Jerusalén un hombre justo y piadoso, llamado Simeón, al que  el Espíritu Santo le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Guiado por el Espíritu, fue al Templo, vio a Jesús y tomándolo en sus brazos alabó a Dios, por haber cumplido la promesa de ver al salvador del mundo, tras bendecirlos le anuncia a María el dolor que le ha de sobrevenir, tanto Simeón como la profetisa Ana, que no se separaba del Templo, hablaba maravillas del niño, siendo este el primer momento, en que María y José, empiecen a tomar consciencia de quien era Jesús).

Dadas las características o normas del citado templo, es difícil encajar la escena representada en las Candelas con lo ocurrido en Jerusalén, razón por la cual es más probable que esta sea tomada de la iconografía popular representada con María ofreciendo al Niño a Simeón, o Simeón con el Niño y María haciendo la ofrenda de las tórtolas. 
Ya dentro del templo, ante el altar, se escenifica la presentación, la Mayordoma o quinta mayor, toma al niño y lo presenta al sacerdote, este lo recibe en una bandeja y lo deposita en el altar presidiendo la ceremonia, (dicha imagen esta especialmente adaptada para cada una de las tres veces que sale en precesión al año, en esta ocasión sale portando al niño Jesús que mediante un saliente de madera adosado al niño se introduce en el costado de la madre, simulando que lo lleva en la mano, o bien con una luminaria encendida y el niño a los pies de ella,) acto seguido, la virgen vuelve a su altar y comienza la misa. 

(al contrario que el resto de imágenes que por su festividad procesionan, la Virgen del Rosario no ocupa un lugar destacado en el Altar Mayor, recordando el atrio de las mujeres del Templo de Jerusalén, que era el lugar destinado a ellas dentro del Templo, la Virgen ocupa un lugar junto a su altar, ubicado en el medio del templo al lado del Evangelio) llegado el ofertorio, las encargadas de la ceremonia, en procesión interior acercan a la Virgen hasta los pies del altar mayor y la Mayordoma o quinta mayor, ofrece las aves al párroco, simulando la ofrenda de Maria y José en el Templo.
El párroco desatando la cesta de los pájaros, da rienda suelta a las aves que revolotean por la iglesia sin sufrir daños, en alguna ocasión se limito el numero de aves, ya que el revoleteo de estos ocasionaba algarabía en la feligresía y la distraía del culto, (tras la colocación de cristaleras en los ventanales de la Iglesia, la suelta de aves se realiza en plena calle, evitando así que estas se estampen sobre las cristaleras) terminada la ceremonia le virgen es llevada al altar mayor y el párroco le devuelve el niño, con las proféticas palabras de Simeón, anunciando a Maria el dolor que había de pasar, con la salvedad de que el párroco no pronuncia las palabras descritas en el Evangelio de Lucas, aunque vienen a significar lo mismo, dichas de forma más comprensibles para el pueblo, tras la misa se abren las puertas y las aves abandonan la Iglesia.


Álbum de las Candelas




























Vídeo "Las Candelas"

Descripción de Las Candelas en dialogo Castuo a cinco bandas, sin más reglas gramaticales que la fonética tal y como a mi me suena.

LAS CANDELAS

     - Vamus muchachus, que mañana son las Candelas y tenemus qu'avial los aperos pa en cuantu la nochi aparesca salil a cogel los pájarus.
     - Tampocu es pa tantu hombri, pa cubril los brocalis con una manta o cobertón tenemus más que de sobra, en las noras no miramus, es en los pozus qu'están encañaus ondi más se queán.
     - Tamíen mos falta un carburu o una güena linterna, hay que buscal un palu largu y jacel una manga con tela metálica, y en cuantitu qu'oscuresca
empezamos con la manga que los pájarus se metin enseguía po los buracus de las tapias y aluegu mos vamus a los pozus jasta qu'enllenemus la cesta.
     - Y digu yo, p'aque los cogemus, pobrecillus estarán sufriendu, apretujáus metíus en una cesta p'aluegu soltalus mañana en L'iglesia, que sentíu pué tenel esu.
     - No me vengas ahora con cuentus, siempri s'hajechu asín y a ningún quintu sé l'a ocurríu preguntal semejanti cosa, además quién iba a sabelu, son tradicionis que no'stan escritas, y sabi Dios dende que tiempos se vienin jaciendu, igual naidi s'acuerda ya d'ellu.
     - Peru no'stá mal sabel porque s'hacin las cosas, no hay na malu en sabelu.
- Apropósitu, mira Duardu porallí vieni el Agüelu, anda y pregúntale, comu el no lo sepa qu'es el que más le gusta indagal las cosas muchu me temu que nunca llegarás a sebelu.

- Agüelu, venga usté p'acá, a vel sí usté lo sabi y mos lo pué contal.
     - Qu'es lo que queríis sabel, pos tó lo que yo sé quieru que los demás lo sepan tamíen.
     - Esti qu'es mú curiosu y dici que porqué hay que soltal los pájarus en L'iglesia el día las Candelas.
     - Miral muchachus y perdonal po lo de muchachus, yo siempri lo he vistu asín y del porqué s'haci la verdá es que no m'acuerdu, tampocu m'he paráu a pensalu, peru ahora que lo mentáis quicías averigual algu se puéa, solu es una posibiliá peru m'habéis dáu una idea.
Mañana se celebra y representa la ceremonia de la presentación del niñu Jesús en el templu, entri judíus era costumbri jacelu, pos bien, nusotrus a esa fiesta la llamamus Las Candelas, candela comu sab'is es lumbri, fuegu, velas y cosas d'esas, y aquí que digamus cera hay poca, en cambiu se sueltan pájarus, pardalis pol más señas, qu'es lo que más abunda porestas tierras, peru poían sel palomas, tórtolas, o comu ya es cuasi San Blas, tamíen poían sel cigüeñas, el casu es que celebramos la presentación en el templu, pos bien en esi templu pué estal la solución.
Miral, una ves me contó un cura qu'estuvu aquí en esti pueblu, jaci ya muchu, muchu tiempu, el porqué expulso Jesús a los mercaderis del templu, po'raquél entoncis yo no llegaba a'ntendel que Jesús los echara a latigazu, ni que poían estal vendiendu, yo siempri había vistu a la genti en L'iglesia callaína y mú quieta y entoncis m'empezó a contal qu'en los templus antigus y el de Jerusalén pol más señas no eran asina, d'esta manera y p'aque yo lo'ntendiera m'esplicó asín comu aquél que ici a grosu móu más o menus d'esta manera.
El templu era comu'na ciudá drentu de la propia ciudá, en su recintu, además de sacerdotis o comu se llamaran por entoncis los qu'oficiaban, no m'acuerdu exastamenti comu me iju que se llamaban, habitaban mucha más genti, cá unu en diferentis tareas o faenas, velandu po las ceremonias y el güen funcionamiento, había un mercáu ondi se compraban los animalis qu'aluegu s'ofrecían o sacrificaban y había que compralus en el templu, los d'a juera estaban impurus, tampoco valía el dinero, había que cambialu a los cambistas del templu, to estu estaba en'l templu,  además de tóas aquellas otras cosas necesarias pa'l cultu, quicías los mercaderis y cambistas abusarun más de la cuenta o se dedicarun a otrus asuntus que no eran de su competencia, esu explicaría d'algún móu que cuandu llegó Jesucristo y vio lo qu'allí estaba pasandu, que se pensaba más en'l dineru qu'en los rezus, arrojara a los mercaderis a latigazu limpiu diciendu. " Mi casa es casa d'oración y no una cueva de ladronis."
Su ira jue contra los mercaderis que no cumplían con lo qu'estaba mandáu,
másomenus asín me lo explicó o asín yo púi entendelu.
Peru vamus a lo que vamus, si en'l templu se vendían animalis pa sacrificius u ofrendas, me paéci recordal que San José y la Virgen comprarun unus pichonis cuandu juerun con'l niñu a presentalu al templu, tal ves nusotrus jagamus lo mesmu, esus pájarus que vais a cogel los presentamus comu ofrenda y aluegu los soltamus sin sacrificálus porque ya no s'hacin sacrificius, Cristu se sacrificó pol nusotrus pa salvalnus y redimilnus.
Y ésta es la'splicación qu'os pué dal mi cortu conocimiento,  de tós modus, il po los pájarus, soltálus y seguil con la tradición no la dejéis jovenzuelus.

- Vaya usté con Dios, no se pr'ocupi. Gracias Agüelu.


                                                                                        E. Moreno



CUANDO ESTÁBAMOS EN LA GLORIA

Ahora que se han acabado las navidades y el mundo de los niños y no tan niños, está plagado de regalos, que nos alegran la vista y son tan necesarios para mantener en ellos la ilusión, que probablemente no volverán a tener, cuando esta se pierda, bueno seria recordarles y recordarnos, que hay otros valores, como la amistad, el dialogo, el juego, que crean esos momentos irrepetibles que surgen de manera espontánea y que nadie a programado.
Que bonito era aquello de jugar a la peonza, los platillos, los cartones, la rayuela, la semana, al mocho al rozo la zuela, al escondite, a la pita ciega, a marro, al burro a baldelamula corría, a juanito el esquilador, a guardar el melonar, al gua, a los terrones en los olivares, a hacer nidos de cigüeñas, al pelotazo, a las siete y media, a churros picos palmas, a correr conduciendo el aro con la guía a hacer carros con cañas y latas de sardinas, zancos con palos y botes de leche condensada, para poder meterse por los charcos, a la pelota en plena calle, las niñas cantando bellas canciones acompasando estas al salto de la comba, jugando a las casitas, a ser madres, elaborando muñecas de trapo y tantas y tantas cosas más que se me hayan olvidado, y que aquí podéis recordar añadiendo los juegos omitidos y explicando como se jugaban, porque todo esto se ha perdido o se esta perdiendo, de manera irrecuperable, cierto es que los tiempos han cambiado y pobre quien no cambie y se quede estancado, pero es bueno que al menos quede algún testimonio, para recordar como eran esos tiempos, que aunque no fueran muy buenos, había momentos en que la felicidad se lograba de manera sencilla, sin que costase dinero, o que intervinieran factores ajenos.


CUANDU ESTÁBAMUS EN LA GLORIA

Corrían los añus cincuenta,
güenu, correl, lo que s'ici correl
no's que corrieran, la verdá sea dicha,
pongamus que más bien
es pol llamalu d'algún modu,
o pá decilu d'alguna manera,
de tós es más que sabíu
qu'éstu de lus añus es com'una feria,
sigún le va'unu asín lo'nterpreta,
pá unus transitan mú lentus,
pá otrus avanzan más qu'apríesa.

A ecil verdá, nusotrus éramus
quienis corríamus trasellus
comu liebris que se las pelan,
al menus esu creíamus antoncis
cuandu mirábamus las cosas
dende la prespestiva infantil
que da la falta d'experencia,
sin alcanzal a'ntendel,
ni a dalmus cuenta tan siquiera,
qu'eran ellus y las circustancias
quienis mos adelantaban
más apríesa de lo que debieran.

A'nqu'eran tiempus de juegus,
de puericia y d'escuela,
a vecis no queríamus sel muchachus,
en jacelmus grandis y juertis
la menti teníamus puesta,
pretendíamus llegal mú lejus
sin recabal en lo qu'hay más cerca,
quién poía imaginal
qu'enun trechu no mú lejanu
esta etapa tan tierna y angelical
tan de menus la jueramus a'chal.

Porentoncis el ímpetu mos arrastraba
d'un láu pa otru a retozal,
cualquiel pretestu servía,
no'mportaba sitíu ni lugal,
no teníamus más fronteras
qu'aquéllas que no s'alcanzan a imaginal,
desempedrandu callis y callejas
íbamus d'aquí p'allá,
alborotandu plazas y plazuelas
golvíamus d'allá p'acá.

Así jue qu'una tibia mañana d'inviernu
en que sin sabel mú bien porqué,
la magia de lus juegus
apenas si contagiaba
y no abarcaba su embruju
a'nvolvel las voracis apetencias
que demandaba nuestra sed,
'hora aquí luegu allá comenzamus
a d'ambulal pol callejuelas
y sin paral de correl
a la puerta de tía T'odosia
con nuestras tiernezuelas posaderas
juimus a cael.

Y lo mesmu qu'agua clara
que recién salía del manantial,
salvandu los vericuetus y zancaillas
qu'el terrenu le depara,
pol regatus y arroyuelus
generosamenti s'esparrama
sin qu'escatimi esfuerzus
ni posiblis perus que le valgan,
pos lo mesmu,
lo mesmitu el sol s'acercaba
con sus majestuosus rayus
y de manera cegaöra
ansomaba su enormi gaita
porencima los tejáus
y chimeneas de las casas
pá llegal encallejonáu junt'a nusotrus
poresa'speci d'embu
que s'ensancha caves más
dend'el mesmu rollu
jasta la puerta del Te'dorinu
con la de Doña Amalia.

Allí sentaïnus cara'l sol
sobri la cuasi reönda losa de cantería
que s'anteponi al umbral,
nuestrus cuerpecinus irradiáus
y calentáus pol su fulgol
percibían una fina sensación de bienestar,
y en aquel bellu momentu
del que nunca me llegaré a olvíal,
algui'n exclamó con candol
dende la parti d'atrás,

- ¡ Qué bien !
¡ Aquí s'está cómu en la Gloria !
- ¡Es verdá! ¡ S'está; cómu en la Gloria !
Reconocimus los demás.

A'quél lugal acuíamus
caves qu'en la Gloria queríamus estal,
allí contábamus cuentus,
y fantásticas historias qu'alos viejus
l'habíamus oíu contal,
parlábamus de bobás y tontás,
reñíamus, peleábamus,
llorábamus, reíamus, cantábamus
y milis y milis de cosas más.

Hoy la Gloria sigui en el mesmu sitíu
y el sol po las mañanas
en s'umbral güelvi a brillal
peru tengu el presentimientu
de qu'hoy endía los muchachus
no se sientan en ella a jugal,
y me da qu'aunque sean mú felicis
no l'ancanzan a tocal.

Cómu esta hay otras muchas Glorias,
en cá puerta, en cá calli,
en cá lugal en qu'haya unus niñus
que se pongan a jugal,
allí la Gloria estará.

Ya sé qu'aquellus tiempus sé juerun,
y han queáu mú pa'trás,
ya no nesecitan creal juguetis
pa luegu poél jugal,
n'imaginal fantasías
que les llevin ma'jallá,
nuestras fabricas de sueñus
pa ellus son una realidá.

No'staría mal qu'echaran
de cuandu en cuandu
una miraína pa'trás,
no'smalu y es provechosu
el sabelsi conformal.

Los ángilis d'hoy día
pué qu'estén en la Gloria
peru me paéci qu'enella
no logran moral.